jueves, 10 de septiembre de 2009

La cantante, el exilio y el futuro

Lo más importante para el exilio de Miami, relacionado con el concierto de Juanes en Cuba, es la participación en éste de Cucu Diamantes y el grupo Yerba Buena. Por una razón bien sencilla: los organizadores del evento, el gobierno cubano y el Departamento de Estado podrán decir ahora que en el evento participarán cubanos que viven en el exterior.
Es más, la cantante y compositora Cucu Diamantes simboliza, tanto en música como al expresar sus opiniones, entre ellas las políticas, lo que podría considerarse un nuevo exilio o al menos otro exilio, al que incluso sería más adecuado catalogar de comunidad cubana en el exterior.
Por mucho que este sector dentro de los cubanos que viven fuera de la isla traten de alejarse de la línea más recalcitrante de Miami, hay algo que los une o nos une a todos: el escoger vivir en el exterior y beneficiarse además de las normas que rigen para los cubanos exiliados en Estados Unidos. Negar este hecho significa adoptar una posición hipócrita.
Pero en igual sentido se debe señalar que lo que se conoce como exilio de línea tradicional, no sólo en su sector más extremista sino también en sus grupos que demuestran una mayor lejanía de la realidad cubana, se ha quedado a la zaga de lo que ocurre en Cuba.
El inmovilismo del gobierno cubano y la renuencia a que se realicen en la isla cambios estructurales no puede convertirse en un espejismo y mucho menos en un espejo. La situación cubana exige un nuevo enfoque, tanto por parte del gobierno de Estados Unidos como del exilio.
El rechazo al concierto de Juanes, y en algunos casos la negativa expresa a participar en éste, haya mediado no intentos de invitación o cualquier acercamiento al respecto, por parte de los artistas más conocidos y representativos del exilio tradicional, nos dejó sin conocer la posición que La Habana habría adoptado de aparecer en una lista de posibles invitados.
Lo más importante es, sin embargo, la existencia de este otro sector dentro de la diáspora cubana, dispuesta a ocupar ese lugar, dentro del evento, que le corresponde de forma natural a los artistas exiliados o que viven en el exterior de forma permanente.
En esta ocasión, hubo una victoria por falta de presentación.
Que Cucu Diamantes haya cantado en la Fiesta Latina durante la toma de posesión del presidente Barack Obama no deja de ser un dato significativo. No en el planteamiento de un vínculo directo entre uno y otro evento, sino en la evidencia de un carácter común en ambas actividades. Luego de una votación por la presidencia de este país, en la que resultó perdedor el punto de vista del exilio más intransigente, la presencia de la cantante y compositora cubana residente en Nueva York, en la Plaza de la Revolución, se convierte en una imagen de un futuro más o menos cercano.
Fotografía: la cantante y compositora Cucu Diamantes (Handout).

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