sábado, 10 de octubre de 2009

Analistas creen que el cambio de actitud hacia Cuba ayudó a Obama a ganar el Nobel

La siguiente nota de la AFP tiene algunos comentarios bastante singulares, sobre todo por parte del académico Jaime Suschlicki, director del Centro de Estudios Cubano-Americanos de la Universidad de Miami.

JUAN CASTRO OLIVERA/AFP
MIAMI
La búsqueda de un nuevo modelo de relación con el régimen comunista cubano y la apuesta al diálogo para intentar destrabar un conflicto de medio siglo forman parte del reconocimiento con el Nobel de la Paz al presidente estadounidense Barack Obama, según analistas en Miami.
''El premio al presidente Obama reconoce un cambio de actitud general en la política estadounidense y esto incluye por supuesto la búsqueda de mejorar la relación con Cuba'', dijo Uva de Aragón, directora asociada del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida, a la AFP.
''Hay un nuevo talante, que trata de evitar la confrontación. Aunque no haya habido un cambio tan sustancial con Cuba, que en gran parte depende del Congreso norteamericano que tiene potestad sobre el embargo, el premio a Obama es un espaldarazo a su intención de superar 50 años de distanciamiento'', dijo De Aragón, exiliada cubana en Estados Unidos desde 1960.
La autorización de viajes de visita familiar y la flexibilización al embargo con un mayor intercambio comercial y el envío de remesas entre los cubanos de Estados Unidos y la isla son algunas de las reformas del primer año de Obama que más positivamente impactaron en los exiliados.
''Esas medidas han facilitado la reunificación familiar entre cubanos'', dijo a la AFP el analista Jaime Suschlicki, director del Centro de Estudios Cubano-Americanos de la Universidad de Miami.
''Hay una actitud por parte de Obama de negociar el diferendo con Cuba, pero sin olvidar los derechos humanos y la falta de libertad, y en eso el gobierno cubano no está dispuesto a ofrecer concesiones serias'', comentó el analista cubano.
Suschlicki recordó que antes de Obama también los gobiernos de James Carter y Bill Clinton tuvieron una actitud abierta hacia Cuba que no lograron generar cambios en la isla.
''Este premio es un reconocimiento del cambio de actitud de Estados Unidos con respecto a la situación mundial'', dijo a la AFP Francisco ''Pepe'' Hernández, presidente la Fundación Cubano-Americana.
''Sin duda de ninguna clase la actitud de Obama con respecto a un conflicto con Cuba que lleva más de 50 años concuerda con su política de querer resolver los problemas conversando, sin recurrir a la violencia, a las sanciones, o a las armas'', dijo Hernández.
En La Pequeña Habana de Miami, donde se concentran exiliados cubanos de más edad y más reacios a cambios de relación con el régimen comunista de la isla, pocos se daban por enterados de la premiación al presidente estadounidense.
''¿Juanes hizo el concierto, pero el premio de la Paz lo tiene Obama?", preguntó soltando una carcajada Ana Corrales, empleada en un supermercado del barrio y exiliada desde hace 15 años en Miami, refiriéndose al concierto "Paz sin Fronteras'' que organizó el mes pasado el rockero colombiano en La Habana para acercar a Cuba y Estados Unidos.
''Obama se lo merece porque quiere terminar con esta pelea que ya es muy vieja y le hizo mucho mal a las familias cubanas, que están muy divididas'', opinó la mujer.
Fotografía: un manifestante en contra del proyecto de plan de salud del presidente Barack Obama en Miami, el 22 de agosto de 2009 (Pedro Portal/El Nuevo Herald).

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