sábado, 10 de octubre de 2009

Un premio contra Bush


La concesión del Premio Nobel de la Paz al presidente Barack Obama supone una condena implícita de Europa de la política del ex presidente George W. Bush, es prematura y resta credibilidad a este galardón, opina hoy la prensa de EE.UU., de acuerdo a una nota de la agencia Efe.
Los editoriales de los principales medios de comunicación estadounidenses no ocultan hoy su ''desconcierto'' por la decisión ''política'' y hasta ''embarazosa'' para el presidente de EE.UU. del Instituto Nobel de Noruega
El Washington Post es el periódico que más duramente critica al Comité Nobel, porque opina que se trata de un galardón ''del que uno casi se avergüenza por el presidente''.
Este diario considera que el argumento del Instituto Nobel para concederle a Obama el premio por su empeño en cambiar el clima diplomático en las relaciones internacionales no es ''realista''.
Dice comprender el fuerte deseo de los escandinavos y de los europeos por dejar atrás el pasado y cuánto anhelaron el fin del mandato del ex presidente George W. Bush, pero no ve motivos para esta ''Euro-celebración de las elecciones'' estadounidenses de 2008.
El premio, otorgado en este momento de la presidencia de Obama, alimenta la impresión en EE.UU. de que el mandatario es visto como una ''estrella'', ''lo que le hace un flaco favor'', insiste.
Para el rotativo es especialmente ''desconcertante'' que el Instituto Nobel le hubiera concedido el galardón a Obama cuando una ''alternativa mejor'' habría sido otorgárselo como homenaje póstumo a Neda Soltan, la chica iraní que falleció durante una manifestación de protesta en Teherán.
El diario se refiere a la ''generosa oferta'' de Obama en su discurso el viernes de compartir el premio con esta joven mujer y con otras personas que luchan por sus derechos y sacrifican su libertad y sus vidas en nombre de la paz.
''El mero hecho de que evitó mencionar su nombre y su país (...) reflejan la tensión que existe a veces entre la diplomacia y la cooperación entre personas por un lado y la defensa de los derechos humanos por otro. El Comité Nobel podría haber ahorrado este dilema a Obama si hubiera concedido el premio a Neda'', dice el editorial.
A su turno, The New York Times afirma que el premio ''es una condena implícita a la presidencia de Bush''.
No obstante, reconoce que reparar el ''malestar'' que ha causado el ex presidente en el mundo ''es uno de los grandes logros de Obama'', al igual que su voluntad de respetar y trabajar con otros países.
El Wall Street Journal, por su parte, reacciona con ''desconcierto'' a la decisión del Instituto Nobel de otorgarle a Obama el ''primer premio del mundo a futuros logros en diplomacia''.
En opinión de este periódico, con la concesión del Nobel a Obama los europeos quieren dejar constancia de que ''jamás'' quieren volver a ver a alguien como Bush en la Presidencia de EE.UU.
El premio refleja además, considera su editorial, la agenda europea en política exterior.
El diario Los Angeles Times señala que la decisión del Instituto de Oslo ''no solamente es embarazosa para Obama, sino que resta credibilidad a este premio''.
''Es difícil obviar la impresión de que Obama ha sido honrado porque no es George W. Bush'', señala el editorial de este periódico, que opina que esto es un gesto ''admirable'', pero no le hace a Obama merecedor de esta distinción, alega.
De la misma opinión es el Dallas Morning News, que califica el argumento del Comité Nobel como ''político'' y ''embarazoso'', dado que el mero hecho de que Obama no sea George W. Bush ''no es un logro que merezca un Nobel'', afirma.
Fotografía: manifestantes protestan contra una anunciada visita del entonces presidente norteamericano George W. Bush a Maguncia, Alemania, en febrero de 2005 (Sean Gallup/Getty Images).

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