domingo, 22 de noviembre de 2009

Yoani, Obama y la sensatez

Esta es mi columna semanal en El Nuevo Herald, que aparecerá en la edición de mañana, lunes 23.

Sensatez es la mejor palabra para definir las respuestas del presidente Barack Obama al cuestionario enviado por Yoani Sánchez.
En resumidas cuentas, el mandatario norteamericano no hizo más que repetir lo que ha estado enfatizando desde que en agosto del 2007 visitó esta ciudad, cuando era un candidato preelectoral a la presidencia. Una vez más expresó la disposición de la Casa Blanca de establecer contactos con el gobierno cubano en áreas de mutuo interés.
En este sentido, podría decirse que la posición del mandatario norteamericano fue neutral, en su interés por la puesta en práctica de una diplomacia abierta y sin condiciones, tanto con amigos como enemigos. Que como parte de ese esfuerzo Estados Unidos declare su interés y compromiso en proteger y apoyar la libre expresión, los derechos humanos y la democracia lo que hace es indicar un objetivo común con la actitud de Madrid y otras naciones europeas. Que la diplomacia sirva para promover los intereses de Estados Unidos y las libertades del pueblo cubano es algo bien distinto a la supuesta búsqueda de ''un cambio de régimen'' practicada por la desaparecida administración Bush.
Es esta política realista la que Obama desea desarrollar respecto a Cuba, y debe haber encontrado en la bloguera cubana un canal ideal para repetir sus intenciones y propuestas, en este caso más dirigidas a quienes viven en la isla que al mismo gobierno, que por supuesto ya las conoce. Ejemplo de "periodismo ciudadano'', el presidente norteamericano mostró ser más accesible que el mandatario cubano. El resultado es un triunfo periodístico para Yoani Sánchez, y como tal debe ser considerado. Pero hay más.
Siempre hay más con relación a Cuba.
Hay un aspecto importante que Obama destaca, y es el papel que están desempeñando los blogs desde la isla no sólo en promover la libertad de expresión, "pero también para que la gente fuera de Cuba pueda entender mejor la vida, las vicisitudes y las aspiraciones de los cubanos que están en la isla''.
Es a Yoani Sánchez, la bloguera, a la que responde Obama. No se trata de apelar al expediente burdo de tratar de colocarle múltiples personalidades a la creadora del blog Generación Y, e intentar hablar de una Yoani periodista, otra disidente y otra más aún opositora. Tampoco el buscar la división y la discordia al enfatizar que la periodista de 34 años ha desplazado a otras figuras de la oposición, de una más larga trayectoria y mayor edad. Pero al mismo tiempo se debe destacar que es evidente que la nueva administración norteamericana se inclina a establecer vínculos con diferentes grupos de cubanos que están fuera del ámbito gubernamental, más allá de la mediación que puedan significar Miami y las organizaciones del exilio que abundan en esta ciudad.
Lo que es un fenómeno relativamente nuevo es que dentro de ese largo proceso, que hasta el momento caracteriza a la transición cubana -donde se discute hasta si ésta realmente ha comenzado-, las formas tradicionales de disidencia, moldeadas bajo las condiciones de guerra fría y al estilo de la existente en la desaparecida Unión Soviética y los países socialistas, ahora se están viendo acompañadas de otras muestras de alejamiento o rechazo de las normas del gobierno que hasta cierto punto representan un avance con respecto a las manifestaciones. A esto se agrega que, debido a un número de circunstancias disímiles, estas nuevas formas de intercambio de información y refutamiento del rígido molde político establecido en Cuba, surgieron tras la grave enfermedad del entonces gobernante Fidel Castro. Ya no estamos ante los ''hijos de Fidel'', que más o menos se han opuesto a su padre putativo, sino que ahora es el momento de los ''sobrinos'' rebeldes.
Si bien es cierto que los blogs escritos en Cuba tienen poca influencia dentro del país, debido a las limitaciones en el acceso a la internet, fuera de la isla algunos como Generación Y son muy conocidos. Otros no tanto. Sin embargo, más allá de este hecho, su función dentro de Cuba no es presionar al gobierno, al menos de forma directa.
El objetivo es buscar una manera de expresarse con mayor libertad, lo que al final transforma a los blogs en ejemplos alternativos. Por supuesto que en un país como Cuba, eso se convierte en una denuncia más o menos explícita.
En el caso de un sistema totalitario como el de Cuba, hablar de una influencia en la opinión pública puede resultar resbaladizo. Los blogs, tanto los que se hacen en Cuba como fuera de ella, por cubanos que viven en el exterior, pueden influir en determinados grupos sociales, escritores, artistas, incluso funcionarios.
Al iniciar su blog, Yoani Sánchez logró expresar con éxito sus ideas, dudas y problemas -que son los de la mayoría de los cubanos-, sin caer en el discurso político de barricada y sin siquiera convertirse en parte de una disidencia tradicional. Lo hizo con una inteligencia admirable y a salvo de tentaciones.
Con la fama repentina y las distinciones merecidas, por supuesto que se le ha hecho mucho más difícil, ya que ha tenido en contra a muchos enemigos e incluso a unos pocos aliados. Ha mantenido la modestia y cierta discreción, en la mayoría de los casos. Es de esperar que la cordura de las respuestas de Obama la ayuden en este sentido.
Fotografía: asistentes a los premios María Moors Cabot para corresponsales con destacadas coberturas en América Latina y el Caribe observan un video, el 14 de octubre de 2009 en Nueva York. La bloguera cubana Yoani Sánchez fue la gran ausente de los galardonados ya que su Gobierno no le ha permitido viajar para recibir su mención especial (Miguel Rajmil/EFE).

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