martes, 19 de enero de 2010

China respetará la "tregua diplomática'' con Taiwán en Haití, según analistas

FRANÇOIS BOUGON
PEKIN
China se abstendrá de utilizar el envío de ayuda humanitaria a Haití para lanzar una ofensiva diplomática en el Caribe, uno de los últimos bastiones de Taiwán, con el fin de no comprometer la mejora de sus relaciones con la que considera una de sus provincias, según los analistas.
Los restos mortales de ocho policías chinos muertos en el terremoto de Haití fueron recibidos el martes con todos los honores en Pekín, que ha desembolsado una ayuda de emergencia de 30 millones de yuanes (3 millones de euros, 4.5 millones de dólares) y enviado un equipo de rescatistas para socorrer a las víctimas del sismo.
Además, la Cruz Roja China ofreció a su homóloga haitiana un millón de dólares y propuso cooperar en el terreno con Taiwán, que ha declinado la oferta.
En el pasado, China utilizó las crisis que sacudieron Haití -uno de los 23 países que reconoce a Taiwán, la isla donde las tropas nacionalistas se refugiaron tras la toma del poder por los comunistas en el continente en 1949- para ganar posiciones en la región.
De esos 23 países, la mayoría son de América Central, el Caribe y el Pacífico. Pero hace dos años y medio Costa Rica rompió el frente en Centroamérica, al establecer relaciones diplomáticas con China y romperlas con Taiwán.
China aceptó en 1994, como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho de veto, no ser un obstáculo para el regreso a Haití del presidente Jean-Bertrand Aristide, apoyado por los estadounidenses, tras un exilio de tres años.
Pero puso como condición la apertura mutua de oficinas de representación comercial con Haití, como etapa preliminar para la normalización diplomática.
Su participación con 125 policías en la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), creada en 2004 para asegurar la estabilidad del país tras la renuncia de Aristide, pareció en su momento ocultar segundas intenciones políticas.
Una China cada día más fuerte a nivel internacional ha recuperado progresivamente estos últimos años un puñado de los países que desde 1949 reconocían a la isla nacionalista.
Pero la llegada al poder del nacionalista Ma Ying-jeou, partidario de estrechar los vínculos con Pekín, cambió las cosas.
''Desde 2008, hay una tregua diplomática, no escrita por supuesto, pero se respeta.
Desde la elección de Ma, Taiwán conserva estos 23 países'', recalca Jean-Pierre Cabestan, profesor de ciencias políticas de la Hong Kong Baptist University.
Varios países latinoamericanos se sintieron tentados de cambiar de bando y pasarse a la República Popular de China, pero Pekín les pidió que esperaran.
''Pekín se mostró moderada y no le sacó ningún aliado diplomático a Taiwán, aunque tres o cuatro países, entre ellos Nicaragua y Panamá, que son más ricos y grandes que Haití, se acercaron a ella en el último año y medio'', explica Pan Hsi-tang, de la Universidad Tamkang de Taipei.
Para Jean Walnard Dorneval, representante de la oficina de desarrollo comercial de Haití en Pekín, ''la respuesta de China responde a una necesidad humanitaria''.
''No hay segundas intenciones políticas'', recalcó.
''Como Ma sufre cierta presión de parte de la oposición (adversa al acercamiento con Pekín), el continente no quiere reducir con demasiada fuerza el espacio diplomático de Taiwán'', destaca Xu Tiebing, experto en relaciones internacionales.
Pero esto no significa, según Brian Bridges, de la Universidad Lingnan de Hong Kong, que Pekín no intente en el futuro sacar tajada de su contribución en Haití.
Fotografía: en esta foto dada a conocer por la agencia de noticias china Xinhua, médicos del equipo internacional chino, de Búsqueda y Rescate, atienden a una haitiana lesionada a consecuencia del sismo en Puerto Príncipe, Haití, el 18 de enero de 2010 (Yuan Man, Xinhua/AP).

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