lunes, 18 de enero de 2010

Cuando hace falta la Pax Americana


No hay que estar contagiado de fiebre imperial para darse cuenta que ―por circunstancias históricas, políticas y hasta geográficas― en estos momentos sólo Estados Unidos cuenta con la capacidad y la voluntad necesaria para poner orden en Haití. Si se quiere llamar a ello una ocupación, no queda más remedio que aceptarla. A estas alturas Washington no debe tener ninguna gana de una permanencia indefinida en la nación caribeña, y si está actuando de esta manera es por tres motivos fundamentales: porque el presidente Obama necesita dar una muestra de liderazgo en Latinoamérica, debido a la magnitud de la catástrofe y porque Estados Unidos no quiere un éxodo masivo proveniente de Haití.
Sin embargo, otro factor importante en este sentido es que la propia población haitiana está contando los minutos que faltan para que el desembarco de tropas norteamericanas de paso a las operaciones de control y salvaguarda de la capital haitiana. Lo demás son los resabios postcoloniales de Francia y la actitud pendenciera del presidente venezolano Hugo Chávez.
Chávez siempre ha sido una mezcla de guapo de barrio, y no se siente tranquilo si una pendencia entre manos, o tres o cuatro si es mejor. Sus constantes críticas a la labor de los norteamericanos hacen poco por aliviar la situación. En Haití no sólo hacen falta médicos: hacen falta soldados que cuiden a médicos y enfermos.
Al mismo tiempo, Washington debería preocuparse por imprimir un nuevo sello a este esfuerzo, y establecer una cooperación más amplia con otros participantes en la ayuda. Un buen gesto en este sentido sería que brindara medicamentos y el material necesario a los médicos cubanos que tan buena labor están llevando a cabo en Puerto Príncipe. Esto ha sido sugerido por Gary Maybarduck, ex asesor político de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana en una carta al Washington Post, y la información aparece recogida en The Cuba Triangle.
En cualquier caso, hay un reportaje en el diario español El País sobre la necesidad de que Estados Unidos imponga el orden en Haití. Para leerlo, pulse aquí.

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