miércoles, 20 de enero de 2010

Golpe en Honduras causó graves abusos a derechos humanos


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló el miércoles que el golpe de Estado de junio pasado en Honduras llevó a que se produjeran en ese país ''graves violaciones a los derechos humanos'', incluyendo ''muertes'', ''detenciones arbitrarias de miles de personas'' y ''tratos crueles, inhumanos y degradantes'' a los detenidos, informó la AP.
Las afirmaciones son parte de un informe redactado luego de una visita de la CIDH a Honduras entre el 17 y el 21 de agosto del 2009, en la que se analizó la situación de derechos humanos en el país centroamericano tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya.
''Junto con la deslegitimación institucional originada por el golpe de Estado, se han producido graves violaciones a los derechos humanos'', aseguró la CIDH.
Entre estos abusos, dijo, hubo ''muertes, declaración arbitraria del estado de excepción, represión de manifestaciones públicas a través de un uso desproporcionado de la fuerza, criminalización de la protesta social, detenciones arbitrarias de miles de personas, tratos crueles, inhumanos y degradantes y malas condiciones de detención, militarización del territorio, aumento de las situaciones de discriminación racial, violaciones a los derechos de las mujeres, restricciones arbitrarias al derecho a la libertad de expresión y graves vulneraciones a los derechos políticos''.
La evaluación de la CIDH, un órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos, coincide con la del grupo independiente de derechos humanos Human Rights
Watch, que dijo el miércoles al publicar su Informe Mundial 2010 que en Honduras hubo ''violaciones generalizadas de derechos humanos'' luego del golpe.
La Comisión dijo que también comprobó que en Honduras no había recursos judiciales eficaces para denunciar los abusos, investigarlos ni sancionar a los responsables.
''Los sectores de la sociedad hondureña que condenan el golpe de Estado manifestaron a la CIDH su temor a sufrir represalias por parte de los agentes de seguridad y su desconfianza en el actuar de las instituciones que no han condenado enérgicamente la ruptura de la institucionalidad democrática y se han mostrado inactivas frente a las denuncias de conocimiento público'', aseguró.
De hecho, afirmó, el gobierno de facto de Roberto Micheletti y la Corte Suprema hondureña ''niegan sistemáticamente la existencia de esas violaciones''.
Fotografía: el presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, habla el 10 de diciembre de 2009, durante una ceremonia militar de ascenso a generales en el Campo de Parada Marte, en la aldea de Mateo, Honduras (Gustavo Amador/EFE).

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