viernes, 24 de septiembre de 2010

La disidencia de la ''Chambelona''


De acuerdo a un cable de la agencia Efe, el presidente del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, garantizó hoy a los disidentes cubanos llegados a España que su grupo defenderá la continuidad de la actual política de firmeza de la Unión Europea con la isla hasta que haya reformas de fondo.
Rajoy se reunió en Madrid con más de una veintena de disidentes cubanos deportados a España desde el pasado mes de julio, con los que se comprometió también a respaldar la lucha democrática contra el régimen castrista.
Me pregunto qué hay de nuevo en esta declaración y cuál es el objetivo de este coqueteo intenso entre los conservadores españoles y los disidentes cubanos.
Para el PP es claro. Simple campaña política en contra del Partido Socialista Obrero Español, intensificada por el hecho de que dicha organización política se ha debilitado mucho por la crisis económica de España.
Pero más allá del viaje ocasional, y alguna que otra oportunidad de compartir tribuna en alguna manifestación en Madrid, los ex presos políticos poco van a obtener de una alianza tan estrecha y un entreguismo tan palpable.
Por ejemplo, la reunión se celebra una semana después de que algunos de los disidentes manifestara su rechazo a que se revoque la posición común en el Parlamento Europeo, invitados por el PP.
Sin embargo, los intereses de estos ex presos políticos parecen ir más allá de la búsqueda de protagonismo en las denuncias contra el régimen de La Habana.
Los disidentes le detallaron a Rajoy algunos de esos problemas, como la insuficiente ayuda económica que, a su juicio, reciben del Gobierno español y las trabas burocráticas para escolarizar a sus hijos.
La respuesta del Rajoy, en cuanto a ayuda económica, no debe haber entusiasmado a los ex prisioneros.
''Rajoy) Nos ha dicho que durante el tiempo que estemos en España, podemos contar con él, no con ayuda material, pero sí espiritual para continuar la lucha por la libertad en Cuba'', afirmó el disidente Julio César Gálvez, componente de la primera tanda de presos que llegó en julio.
El líder del PP también expresó su ''absoluta disposición'' a ayudar a los ex presos en ''el plano personal'' para resolver los problemas de adaptación que ellos y sus familiares han encontrado desde su llegada a España, explicaron a Efe fuentes del partido opositor.
O sea, ''ayuda espiritual'' y alguna que otra llamada con el auxiliar del secretario auxilar para ver si se puede aliviar algún trámite, desde las limitaciones que en España representa no ser el partido en el poder.
Espero que el corto tiempo transcurrido en Madrid no ha sido suficiente para que quienes fueron disidentes en Cuba olviden que en la isla esto se llama ''bla, bla, bla'' o ''teque''.
Lo demás es venderse barato.
Pero más importante aún es no venderse.
El Gobierno cubano ha liberado hasta ahora a 35 presos políticos, entre los que se encuentran los últimos tres que han llegado a Madrid. El viernes se espera la llegada de otro más a Madrid, acompañado con diez de sus familiares. De esta forma, serán 36 los excarcelados desde el pasado mes de julio.
Más allá de las preferencias partidistas, las inclinaciones ideológicas y la lucha en favor del establecimiento de la democracia en Cuba, hay varios valores y sentimientos elementales que este grupo de disidentes se han encargado de menospreciar o incluso tirar a la basura. Son la gratitud, la cautela, el tacto e incluso la buena educación.
Quienes se han dejado manipular de forma tan grosera no pueden ser considerados inocentes.
No se desprecia así al gobierno que contribuyó a que salieran de la cárcel, viajaran gratuitamente a España, donde reciben atención médica, educación gratuita, vivienda y un subsidio. A todo esto hay que agregar que la mayoría de ellos se han caracterizado por viajar acompañados de parientes más o menos distantes, desde el sobrinito a los hijos de los múltiples matrimonios de los hijos.
Lo menos que se puede decir de estos disidentes es que son unos malagradecidos. En la tradición republicana este tipo de actitud era celebrado en la famosa Chambelona: ''Aspiazu me dio botella (una prebenda) y yo voté por Varona''.
Hay algo que va más allá de una discreción elemental, en cuanto a hacerle el juego a los enemigos políticos de los socialistas españoles. Estos disidentes se han mostrado no sólo bulleros y fácilmente manipulables sino con una incapacidad de criterio político, que en un gobierno similar a los existentes en Cuba antes de 1959 los hubiera limitado a la labor de sargentos políticos.
Fotografía: un payaso actúa en una fiesta infantil habanera el 24 de septiembre de 2010( STR/AFP/Getty Images).

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