lunes, 11 de junio de 2012

Un mal desayuno


No comprendo que, con su menguado número de reporteros y lo limitado de su espacio noticioso, El Nuevo Herald le dé cobertura a los desayunos que mensualmente celebra el Cuban American Patriots and Friends, un grupo que , según su coordinador cuenta con “200 miembros y amigos”, cifra que por supuesto no ha sido verificada de forma independiente.
El coordinador del Cuban American Patriots and Friends es Emilio Izquierdo, un personaje bocón y desagradable dentro del exilio cubano de Miami, siempre a la búsqueda de alguna forma de destacarse con asuntos de poco importancia, pero que desde el punto de vista emocional despiertan la atención y provocan debates, como fue años atrás la presencia de un libro infantil en las bibliotecas púbicas de Miami. 
Izquierdo tiene la tendencia de insultar y lanzar groserías contra quienes no comparten sus ideas, pero por supuesto eso no limita sus aspiraciones a convertirse en líder comunitario, mucho menos en Miami.
En un año electoral, nada mejor que este tipo de grupo para los republicanos ⎯que hay que reconocer que Izquierdo tuvo la precaución de crear hace un año⎯, así que seguro oiremos mucho más de los Cuban American Patriots and Friends, nombre, por cierto, nada original.
Entre los asistentes al desayuno de los “patriotas” se encontraba el congresista David Rivera, que aprovechó la ocasión para hacer campaña a favor de su proyecto de modificar la Ley de Ajuste Cubano.
Dice el Herald: “La ley, aprobada en 1966, provee residencia permanente a cubanos que huyen de la isla, al año y un día de haber residido en Estados Unidos. A los cinco años, los cubanos son así elegibles para solicitar la ciudadanía. Pero este privilegio de asilo político ha sido abusado últimamente –dijo Rivera– por personas que vienen a los EEUU para recibir asistencia social y que luego viajan entre Cuba y este país con regularidad”.
A continuación, el periódico agrega una cita del congresista Rivera: “Si vienen aquí pidiendo un asilo político y vuelven a Cuba inmediatamente, están violando el espíritu, si no la letra, de la ley”.
El problema con esta información publicada en el periódico local es que es errónea. Asociar la Ley de Ajuste Cubano con el otorgamiento de asilo político es una falsedad que se repite con impunidad absoluta en esta ciudad.
Es cierto. La Ley de Ajuste Cubano es un privilegio para los exiliados cubanos. Una anomalía de la época de la guerra fría, al igual que otras anomalías que aún existen porque el gobierno cubano ⎯que al igual que Rivera, pero con mucha más antigüedad, está en contra de la ley⎯ es el último refugio de ese pasado, y hasta que no cambie realmente la situación en Cuba veremos anomalías peores que la Ley de Ajuste Cubano, como a un personaje como David Rivera en el Congreso federal y a otro como Emilio Izquierdo apareciendo en las páginas del principal periódico de esta ciudad. 
La mayoría de los beneficiados por la Ley de Ajuste Cubano no entran a este país como refugiados políticos, no solicitan acogerse a ese estatus y no tienen el menor interés en que se les considere exiliados políticos.
Estados Unidos admitió como refugiados a 2,920 cubanos durante el pasado año, la quinta nacionalidad con mayor cantidad de casos protegidos por persecución política o miedo a represalias en su país de origen, de acuerdo a una información brindada en el blog Café Fuerte.
Durante la presentación del proyecto de Rivera, en el subcomité de Inmigración de la Cámara de Representantes, la congresista por California Zoe Lofgren, la principal demócrata en el subcomité.
Lofgren opinó que la residencia permanente obtenida a través de la Ley de Ajuste Cubano no se limita a refugiados políticos.
“Si vienes a Estados Unidos como cónyuge de un residente permanente puedes esperar mucho tiempo para recibir la residencia permanente, pero si eres cubano la obtienes en un año”, precisó Lofgren.
 “Los que dicen que la Ley de Ajuste Cubano es solo para refugiados, le están enviando el mensaje a los cubanos con parientes en este país de que tienen que hacer la fila como cualquier otro inmigrante”.

Lofgren recordó que durante el año fiscal 2011, unos 18 mil cubanos se beneficiaron de la Ley de Ajuste Cubano como inmigrantes con vínculos familiares, mientras solo 2,920 fueron admitidos como refugiados, de acuerdo a otra información también aparecida en Café Fuerte
Café Fuerte también explica que, según el Informe Anual sobre Refugiados y Asilados 2011, divulgado recientemente por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la cifra de cubanos beneficiados por el programa especial para refugio (USRAP) es la más baja en los últimos ocho años.
Respecto a Cuba, bajo el estatus de refugiados son admitidos fundamentalmente disidentes, ex prisioneros políticos, ex funcionarios y ex militares hostigados por el régimen, y médicos y otros profesionales de la salud en misiones internacionales, que desde agosto del 2006 están amparados por el programa especial para desertores en un tercer país, también de acuerdo a Café Fuerte.
Es decir, que la mayoría de estos refugiados políticos no regresan de inmediato a Cuba, sea por convicción, temores o simplemente por el hecho de que el gobierno cubano les niega la entrada, como ocurre con los médicos desertores.
En realidad el proyecto de Rivera busca intimidar a los exiliados, para que no viajen a la isla, pero es también una propuesta divisiva, que establece categorías de exiliados ⎯quienes llegaron en los primeros años tuvieron todo su derecho a los beneficios de la Ley de Ajuste Cubano, pero quienes vienen ahora no⎯ y tiene el objetivo de hacer más difícil a los nuevos inmigrantes que se conviertan en ciudadanos norteamericanos, ante el temor de que no voten por él.
Sin embargo, sobre estas cuestiones no se alerta en esa ciudad, un sitio al parecer apropiado para que Rivera e Izquierdo mientan impunemente.

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