lunes, 17 de septiembre de 2012

Poderoso caballero


El accidente de tráfico que al parecer costó la vida de Oswaldo Payá y Harold Cepero no deja de producir declaraciones desafortunadas.
La viuda del líder disidente Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, aseguró este lunes que sigue sin creer la versión ofrecida por el gobierno sobre el accidente de tráfico en que murió su marido, reportó Europa Press.
Sin embargo, una cosa es que la viuda de Payá diga que no cree la versión del Gobierno cubano de los hechos y otra muy diferente  es exculpar de cualquier responsabilidad al dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular Ángel Carromero, que será juzgado el próximo 5 de octubre por homicidio imprudente.
Las autoridades sostienen que el siniestro se debió a un exceso de velocidad —Carromero conducía el vehículo—, algo que la familia de Payá siempre ha negado. “No creo esa versión”, recalcó Acevedo en una entrevista telefónica con Europa Press, en la que, sin señalar a nadie, ha marcado distancias con la postura oficial.
“No creo que haya ocurrido como dicen. Quiero que me digan la verdad”, declaró la viuda de Payá. 
Acevedo no apoya los cargos que se le imputan a Carromero y, en este sentido, ha querido dejar claro que le “exculpa” de cualquier tipo de responsabilidad.
Como Acevedo no se encontraba en el lugar del accidente, su posición responde a un criterio ideológico, y en última instancia politico, que no se fundamenta en pruebas.
En este caso, las razones del corazón no necesariamente se corresponden con la verdad.
Se trata de una transferencia emocional que hasta el momento no ha recibido una comprobación empírica.
Es decir, Payá puede haber sido hostigado por los organismos de seguridad del Estado cubano, los disidentes  y opositores sufren a diario episodios de hostigamiento y represión, el gobierno totalitario de la Isla no admite una oposición directa y Raúl Castro es un represor tan fuerte como su hermano, solo que utiliza otras tácticas, pero nada de ello es suficiente hasta el momento para afirmar que Payá no murió víctima de un accidente de tránsito. Accidente al que el Gobierno cubano ha tratado de sacar el mayor producto político, al igual que el exilio de Miami.
Ofelia Acevedo subrayó que su familia ya había sido amenazada “muchísimas veces”, dejando ver que la salida de la vía podría no haber sido un accidente.
La familia de Payá no ha recibido ninguna notificación oficial relacionada con el proceso contra Carromero y de la fecha del juicio se han enterado a través de periodistas. Tampoco han podido hablar desde su arresto con el dirigente de NNGG, si bien desde el accidente han estado “varias veces” en contacto con representantes de la Embajada española.
Lo que ha ocurrido desde el inicio es que tanto La Habana como Madrid han intentado de colocar a la muerte de Payá como un elemento circunstancial de un accidente de tránsito, cuando en realidad es la esencia del problema. En este sentido, cualquier reclamo de la viuda del opositor es válido. Cuando su argumento pierde valor es al intentar salvar una parte y arrojar toda la culpa sobre la otra.
Al final ha quedado claro que cualquier ayuda o apoyo por parte de Europa  a la oposición cubana tiene sus límites. Lo ocurrido tras la muerte de Payá es un buen ejemplo de ello. Es una lástima que el dinero pese más que la verdad.

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