sábado, 22 de junio de 2013

Independencia deportiva



Me parece excelente la decisión de Dayron Robles, de renunciar a la selección cubana y competir a título personal o a nombre de un club elegido por él.
Robles se quejó en varias ocasiones de las malas condiciones de entrenamiento que tenía en la isla y de la poca atención que le brindaban las autoridades deportivas, así que lo mejor que hizo fue mandar al carajo al país —a la patria para los nacionalistas— que en última instancia se traduce en quitarte a arriba al imbécil de turno, sea gobernante, ministro o funcionario, que se empeña en gobernar tu vida.
Por supuesto que en el capitalismo también existen imbéciles de turno (muchos), pero ya por lo menos ha demostrado una independencia que hace unos años ni se podía soñar en Cuba.

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