viernes, 12 de diciembre de 2014

El “caso Petrobras” implica al puerto del Mariel


Las implicaciones de corrupción se extienden más allá de las fronteras de Brasil. El documento que la Policía Federal encontró en el domicilio del cambista arrepentido Alberto Youssef, con registros de más de 700 contratos, amenaza con ampliar más, si cabe, el ámbito del mayor sumario de corrupción de la historia brasileña, informa el diario español El País. El documento incluye obras públicas realizadas en varios otros países latinoamericanos como Argentina y Uruguay (socios de Brasil en el Mercosur) o Ecuador y Colombia.
Los listados ocupados a Youssef, preso desde marzo y acusado por lavado de dinero, especifican (según publicó la TV Globo el fin de semana) detalles sobre 747 obras llevadas a cabo por 170 empresas, la mayoría constructoras, en una nómina que guarda gran semejanza con las empresas investigadas en la enorme operación desatada por la Policía Federal hace 18 meses. La suma total de estos proyectos es de 11.500 millones de reales (4.600 millones de dólares); quizá una cantidad modesta en comparación con la gigantesca trama de sobornos, lavado de dinero y financiación ilegal de partidos políticos descubierta en el entorno de Petrobras, “pero que podría ser apenas la punta del iceberg de otro escándalo enorme”, citan fuentes allegadas al caso.
El 59% de las obras que aparecen en la lista incautada a Youssef tenía a Petrobras como cliente final. Los principales proyectos eran infraestructuras de transporte (puertos, aeropuertos, metros), así como refinerías y obras de minería y saneamiento.
Entre las obras contempladas en el listado destaca la ampliación del puerto de Mariel, a 50 kilómetros de La Habana (Cuba), ambicioso proyecto de nueva zona franca comercial realizado con financiación brasileña cuyo primer desarrollo fue inaugurado en enero con la presencia de la presidenta Rousseff y fue criticado durante la reciente campaña por el opositor Aécio Neves.
Construido por el gigante Odebrecht (investigada en la Lava Jato, aunque sea una de las pocas empresas del presunto club de contratistas corruptores que no ha tenido ningún directivo encarcelado), su cotización alcanza los 7.000 millones de euros. En el documento aparece citado con un valor de 3,6 millones de reales (1,5 millones de dólares), sin mayor explicación. La constructora ha negado el pago de ningún soborno.