martes, 2 de diciembre de 2014

Venezuela vende parte de la deuda petrolera, ¿y la que tiene Cuba con Caracas?


La supuesta venta por parte de Venezuela, de las obligaciones que tiene con el país sudamericano la Republica Dominicana debido al suministro de petróleo, abre interrogantes sobre lo que podría ocurrir con la cuantiosa deuda entre Cuba y Venezuela.
Acorralado por los problemas de liquidez, el régimen de Nicolás Maduro vendió al banco estadounidense de inversiones Goldman Sachs obligaciones por más de $4.000 millones que República Dominicana le adeudaba a Venezuela por el crudo suministrado a través de Petrocaribe, recibiendo a cambio solo el 41% del valor total de la deuda, dijeron fuentes cercanas a la operación, informa El Nuevo Herald.
La transacción involucraría una ganancia de 59% para Goldman Sachs, equivalentes a $2.360 millones, a cambio del pago de $1.750 millones que otorgaría a Venezuela por las obligaciones que en agosto de este año sumaban cerca de $4.090 millones, según el diario de Miami.
Según las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, Goldman Sachs actualmente sostiene conversaciones con el gobierno venezolano para alcanzar un acuerdo similar sobre la deuda petrolera que Jamaica mantiene con la nación sudamericana.
Goldman Sachs declinó comentar sobre las operaciones.
“Esto es una tremenda ganga para Goldman Sachs”, dijo una de las fuentes consultadas. “El único punto negativo es que se trata de una deuda a 20 años, pero el descuento es tan bestial, que Goldman se la arrancó de las manos a cambio de darle a PDVSA un poquito de liquidez”.
La operación denota un alto grado de desesperación de la estatal venezolana, cuyas ventas de crudo generan más del 95% de los dólares que ingresan al país.
“Están liquidando los pocos activos que tienen, tratando de buscar el flujo de caja, el efectivo, que no tienen”, dijo la fuente.
República Dominicana ha recibido un suministro de crudo venezolano por un valor de $8.224 millones desde que se unió a Petrocaribe en 2005, según datos brindados por la Oficina Coordinadora de Negociaciones de Petrocaribe, adscrita al Ministerio de Hacienda, publicados por Diario Libre.
De ese total, cerca de $4.262 millones, fueron financiados a largo plazo con una tasa de interés de uno por ciento anual, un plazo de 23 años y dos de gracia, que es la deuda cedida a Goldman Sachs, excluyendo los cerca de $140 millones en frijoles negros y otros productos dominicanos que la nación caribeña envió a Venezuela como forma de pago.
El escenario económico venezolano luce tan difícil para Maduro que muy probablemente tratará de salir a vender toda la factura petrolera, comentó el exembajador de Venezuela ante la ONU, Diego Arria, quien fue uno de los primeros en advertir sobre la operación con Goldman Sach a través de su cuenta de Twitter.
El economista Arturo Martínez Moya explicó ayer que de producirse una venta parcial de la deuda de Petrocaribe, al Estado dominicano no le afectaría en nada porque continuaría el pago a 25 años y la misma tasa de interés que establece el acuerdo, según el periódico dominicano Listin Diario.
Martínez Moya, presidente de la Comisión Económica del Partido Revolucionario Moderno (PRM), dijo que a quien afectaría una operación de este tipo sería a Venezuela, que necesitaría ceder un descuento a la firma de inversión y gestión de capitales interesada, y así ingresar a sus finanzas divisas rápidas.
“Quien está por vender la deuda no es el gobierno dominicano, es el de Venezuela que necesita liquidez. Obviamente tendría que venderse con un descuento y ahí perdería Venezuela, porque no se vendería al cien por cien, habría que ceder un descuento para buscar la liquidez”, aseguró el economista.
Dijo que esa posibilidad de venta ya ha sido publicada por medios de comunicación de Venezuela a razón de la crisis económica que les afecta por el descenso en los precios mundiales del barril de combustible, principal fuente de ingresos de Estado bolivariano.
Martínez Moya dijo que la venta tendría como objetivo incrementar el flujo de divisas rápidas a esa nación, que desde el año 2005 desarrolla el programa de financiación de petróleo para los países con dificultades económicas de la región.
“A República Dominicana no le afecta en nada porque seguiría pagando su deuda a 25 años y a la tasa de interés que está establecida, el 1%. Digamos que el interés en este caso es exclusivamente de Venezuela, buscando liquidez”, dijo el dirigente perremeísta.
Desde la instauración del programa, Venezuela ha financiado a los países del Caribe por unos $20.000 millones desde el año 2007, siendo estos recursos una de las fuentes que tendría el gobierno para mejorar su liquidez y sus reservas internacionales.
El deshacerse de estas deudas tendrá además consecuencias políticas para el gobierno venezolano, que indudablemente verá reducida su influencia en la región.
Aunque de momento no se han anunciado planes similares en lo que respecta a la deuda cubana, no deja de ser un indicador de que en el país sudamericano la sangría económica que significa la relación con La Habana será cada vez más un tema candente.
En septiembre pasado en Aporrea.org apareció un artículo titulado: “Sinfonía de un desfalco a la Nación: Tocata y fuga… de Capitales”. Según los autores, el artículo es “parte de una investigación con la que buscamos develar la radiografía de la actual crisis económica: un verdadero desfalco a la nación”.
Aunque en su análisis los autores dejan ver que la expoliación a la nación es obra de la actual camarilla gobernante en la que, según ellos, el fallecido comandante Hugo Chávez no tiene nada que ver, queda claro que la fuga de capital vía Cuba ha sido un mecanismo sostenido de transferencia de capital nada despreciable a lo largo de 15 años. La interrogante es por cuánto tiempo más Maduro podrá seguir manteniendo ese despilfarro.

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