sábado, 7 de marzo de 2015

Avanza negociación con el Club de París


El jefe del Club de París de naciones acreedoras se reunió el viernes con funcionarios de finanzas de Cuba, en lo que catalogó como una visita oficial sin precedentes a La Habana para discutir la deuda de la isla, informa la agencia Reuters.
La visita ocurre tras meses de negociaciones realizadas con la mayor discreción.
Después de que las conversaciones se habían estancado en 2000, los acreedores y Cuba han actuado con rapidez durante el pasado año en las negociaciones sobre una deuda total que el presidente del Club de París, Bruno Bezard, estima entre $15.000 millones y $16.000 millones, y donde Francia es el mayor entre los 15 acreedores.
Bezard, quien es también director general del Tesoro francés, dijo que creía que su visita es la primera que hace a Cuba un líder del Club de París.
Las dos partes están en el proceso llamado de reconciliación para determinar exactamente la cantidad de la deuda y los intereses que Cuba debe a cada acreedor, un requisito previo para las negociaciones reales.
"Hemos avanzado rápido. Por la parte de Cuba y por la parte de los acreedores existe una voluntad de llevar a cabo este trabajo", dijo Bezard en una conferencia de prensa en La Habana.
"Vamos a cerrar la reconciliación dentro de unas pocas semanas, y después de algunas semanas o meses más tarde tendremos una negociación", agregó.
Cualquier acuerdo con el Club de París reduciría significativamente la deuda de Cuba, mejoraría su reputación en los mercados financieros y permitiría que se emita una nueva deuda.
Hace aproximadamente un año, Cuba y el Club de París reanudaron las conversaciones, en una señal de que el gobierno comunista estaba interesado en insertarse en la economía global y seguir las reglas de las finanzas internacionales.
Esas conversaciones se pusieron en marcha, mientras que, a espaldas de la mayoría del mundo, Cuba también participó en negociaciones secretas con Estados Unidos para restablecer las relaciones diplomáticas.
En los últimos cuatro años, Cuba ha reestructurado su deuda con China, con los acreedores comerciales japoneses, México y Rusia.
Las cifras brindadas ahora por Bezard indican los avances del gobierno de la isla en la reestructuración de su deuda.
Cuba era la segunda nación más endeudada con el Club de París a finales de 2012. Según el informe anual de la organización, Cuba debía $35.193 millones, por encima de Indonesia ($29.297 millones), China ($22.517 millones) y la India ($21.232 millones), aunque todos ellos muy por debajo de Grecia, con una deuda de $70.305 millones.
Una delegación del grupo de acreedores viajó discretamente a La Habana a fines de 2013, para reunirse con funcionarios de bancos de la isla, que los recibieron con varias propuestas y parecían ansiosos de llegar a acuerdos, según diplomáticos occidentales, de acuerdo a un cable firmado por Marc Frank, de la agencia Reuters, el 23 de abril de 2014.
Los últimos datos brindados por Cuba sobre su cuenta corriente y su deuda externa son de 2010.
Cuba reportó por última vez una deuda extranjera “activa”, acumulada tras declarar una cesación de pagos a finales de la década de 1980, de $13.600 millones en 2010.
El gobierno ya no informa su deuda “pasiva” o acumulada antes del incumplimiento de pagos. Economistas calculan que ronda los $8.000 millones.
La cifra anunciada ahora es muy superior a los $13.600 millones de 2010, pero en la práctica y durante una negociación podría reducirse considerablemente. Nadie espera que la isla pague esa cantidad de dinero.
Si bien Cuba debía unos $35.500 millones a sus miembros al cierre de 2012, más de 20.000 millones corresponden a una vieja deuda en rublos de la era soviética, un 90 % de la cual fue condonada por Rusia en 2013.
El reportaje de Reuters señala, de acuerdo a lo dicho por diplomáticos, que durante la reunión del año pasado en La Habana el gobierno de Cuba expresó su interés en que le fuera perdonado un porcentaje de la deuda, pagar otro porcentaje en 10 años, y canjear el resto por una parte de los dividendos de empresas estatales cubanas.
"Si nos fijamos en los nuevos incentivos a la inversión extranjera que entrarán en vigencia  este año, parece más posible algún tipo de canje de la deuda", sugirió una de las fuentes.
Un eventual acuerdo con el Club reduciría significativamente la deuda de Cuba, mejoraría su reputación en los mercados y le permitiría a la isla emitir nuevos títulos de deuda.
En la más reciente de las reformas de mercado promovidas por Raúl Castro , Cuba aprobó recientemente una ley de inversión extranjera con la que espera atraer miles de millones de dólares.
El megapuerto cubano del Mariel, inaugurado hace un año por el mandatario Raúl Castro y la presidenta Dilma Rousseff, aprobó sus dos primeros proyectos de inversión extranjera y estudia “cientos” de solicitudes, según informaron altos directivos de esa entidad, de acuerdo a un cable de la AFP del viernes 6 de marzo de 2014.
“Ya están aprobados dos negocios, de los cientos de intereses presentados por empresarios foráneos desde noviembre de 2013”, dijo Yanet Vázquez, directora adjunta de la oficina regulatoria del puerto, citada por la revista Cubacontemporánea.
 “Lo positivo es que en los últimos tres años Cuba ha estado más o menos reestructurando y cumpliendo sus obligaciones de deuda”, dijo un diplomático occidental.
“Lo negativo es que piensan que eso es suficiente y no entienden que hay que conocer la capacidad financiera para alcanzar cualquier acuerdo”, agregó.
Para que Cuba acepte un trato sería necesaria la condonación de una parte significativa de la deuda, dijo Richard Feinberg, analista del Brookings Institution de Washington, en julio del pasado año.
“Además está el difícil tema de la falta de transparencia. Para que los acreedores del Club puedan tener un poco de confianza en la capacidad de pago, deberían conocer más sobre la balanza de pagos presente y proyectada de Cuba, incluidas las reservas”, agregó Feinberg.
Esa etapa de la negociación es la que al parecer aún no se ha alcanzado en Cuba, pero supuestamente está muy cercana.
La cifra del Club de París no incluye los cargos por intereses y servicio provocados por la moratoria cubana, y tampoco considera las deudas con acreedores privados y países como China, Brasil y Venezuela .
Cuba considera que las cifras del Club de París están infladas. Un punto en la agenda de las conversaciones sería, por tanto, alcanzar un acuerdo sobre la cantidad que debe.
El Club de París es un grupo informal de 19 países acreedores: Australia, Austria, Bélgica, Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Países Bajos, Noruega, Rusia, España, Suecia, Suiza y Estados Unidos.

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