jueves, 12 de noviembre de 2015

Radio Martí, anticastrismo y falta de oficio


De cuando un periódico, que no sabe de Miami mucho más que la presencia aquí de unas cuantas firmas españolas y los intentos fallidos de entrar en el negocio de la prensa, encarga a alguien que desconoce el tema escribir un artículo: entonces se acepta lo falso como verdad y los principales culpables de las tergiversadores diarias  se convierten en héroes de la objetividad periodística y la libertad de expresión.
“Carlos García-Pérez, un abogado criado en Puerto Rico al que Obama situó al frente del ente hace cinco años para iniciar el giro, sostienen que Radio y Televisión Martí ya no es el aparato de propaganda anticastrista que fue en el pasado, aunque la línea informativa sigue siendo crítica con el régimen cubano”.
Este criterio se publica sin que aparezca otra posición que brinde un balance, como si fuera una verdad sin cuestionamiento.
En realidad, Radio Martí está peor ahora que en ningún momento anterior, en lo que respecta a falta de credibilidad; divulgación de rumores e informaciones falsas; repeticiones y artículos tendenciosos y tergiversadores. Ningún gobierno republicano ha sido tan funesto para la emisora como este de Obama. Eso por no hablar de esa entelequia llamada TV Martí.
Aparecerse ahora señalando que quienes en los últimos años han contribuido al desastre van a arreglarlo, sin contraponer una opinión crítica, es repetir el mismo juego que tanto se critica en Miami respecto al gobierno cubano: “Radio Martí quiere pasar la página del anticastrismo”.