martes, 8 de diciembre de 2015

Compensaciones, retos y reclamos


Una reunión que acuerda reunirse de nuevo. Al menos en algo están de acuerdo Washington y La Habana. Ese es al menos el logro hecho público tras el primer encuentro entre las delegaciones de Estados Unidos y Cuba para conversar sobre el espinoso tema de las compensaciones económicas.
“No entramos a discutir la especificidades en el proceso de continuar avanzando” en el tema, dijo una funcionaria al diario El Nuevo Herald, quien reiteró que esta reunión era “muy preliminar” y se centró en intercambiar información muy general sobre los tipos de reclamaciones que ambos países están buscando.
“Cualquier negociación sobre compensaciones es más bien una empresa compleja”, que puede tomar algún tiempo, señaló.
No obstante, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos quisiera resolver este asunto “lo más pronto posible. Es un tema de alta prioridad para esta Administración”.
La delegación estadounidense, encabezada por Mary McLeod, asesora jurídica en funciones del Departamento de Estado, presentó a su contraparte cubana las reclamaciones certificadas por la Comisión de Resolución de Reclamaciones en el Extranjero (FCSC). También habló de unas diez compensaciones adjudicadas en cortes estatales y federales de EEUU (por un valor de $2,000 millones) y de “reclamaciones del gobierno estadounidense” para ser atendidas por Cuba. Además explicó las bases legales de estas demandas.
La FCSC considera válidas una 5.913 reclamaciones de ciudadanos o compañías estadounidenses, por un valor de $1.900 millones. La mayoría de estas demandas corresponden a pérdidas de individuos, por un valor aproximado de $229 millones. El resto, corresponde a compañías que acumulan casi el 85% del valor total.
Al menos un aspecto quedó claro tras esta reunión preliminar: las reclamaciones de ciudadanos cubanos por propiedades confiscadas por el Gobierno de la isla, cuando era gobernante Fidel Castro, no fueron incluidas en las discusiones
La delegación de EEUU también escuchó las demandas del gobierno cubano “en relación a los daños humanos y económicos ocasionados por el embargo”, agregó la funcionaria, quien no aportó el monto de las reclamaciones que estaría manejando la parte cubana. “No es muy útil adentrarse ahora en los números”, comentó.
El gobierno cubano estima en $121.192 millones los daños a la economía debido a las sanciones estadounidenses. La cifra es independiente del monto por lo que La Habana considera que debe ser compensada debido a acciones terroristas ocasionadas desde EEUU.
Dos vías
Es decir, que posiblemente la negociación se abra en dos vías independientes. La primera, y menos difícil de resolver, es lograr un acuerdo de pagos y/o ajustes económicos en lo referente a nacionalizaciones, expropiaciones y el tema del embargo.
Lo segundo, mucho más engorroso y a largo plazo tiene que ver con los reclamos mutuos sobre lo que cada parte considera “actos terroristas”.
El Gobierno estadounidense ya ha pagado compensaciones, mediante fallos en los tribunales de EEUU, a víctimas “del terrorismo de Estado” cubano-
Por ejemplo, los familiares de los pilotos que murieron cuando dos avionetas de Hermanos al Rescate fueron derribadas por órdenes del Gobierno de la isla en 1996 recibieron $188 millones.
Hace 15 años el Congreso de EEUU aprobó una ley para que los casos de reclamaciones en las cortes norteamericanas contra el Gobierno de Cuba por violaciones de derechos humanos puedan ser compensados con fondos congelados a ese país en bancos estadounidenses.
El Gobierno cubano, por su parte, considera que hay una deuda de unos $181.000 millones debido a los perjuicios por daños humanos relacionados a “actos de terrorismo” de EEUU.
Cuba separa los supuestos daños humanos de aquellos económicos ocasionados por el embargo, por lo que se trata de dos demandas legales diferentes. Ello abre el camino a que se pueda avanzar en el terreno económico con independencia de las diferencias y los reclamos de índole político.
La actitud del Gobierno cubano en esta ronda de conversaciones es acorde con la táctica actual de La Habana de llegar a soluciones sobre las deudas pendientes con otros países. De esta forma, la negociación con EEUU, en esta parte del asunto, quedaría enmarcada a otros intentos que con mayor o menor éxito, más o menos demora, se llevan a cabo.
Otras deudas
Desde hace algún tiempo, la isla ha estado celebrando conversaciones para llegar a un acuerdo con el Club de París y así reestructurar su deuda con esta organización.
Cuba está cerca de lograr un acuerdo con 15 naciones acreedoras de las 19 que conforman el Club de París para reestructurar una deuda de $16.000 millones en cesación de pagos desde 1986. Se espera que los prestamistas condonen al país comunista caribeño gran parte de lo adeudado, dijeron diplomáticos cercanos a la negociación, informa la agencia Reuters.
Luego de dos años de debates informales, están cerca de un acuerdo multilateral, señalaron los diplomáticos a Reuters.
“Cuba ha acordado pagar alrededor de $5.000 millones del capital adeudado desde su default en 1986, a cambio de que se le perdonen $11.000 millones en cargos por servicios, intereses y multas", dijo un diplomático de una de las principales naciones acreedoras.
“Las negociaciones están ahora más en el punto de cuánto tiempo necesitan (las autoridades de La Habana) para pagar y cuánto del dinero será reinvertido en Cuba”, agregó la fuente.
El Club de París informó en 2011 que Cuba debía a sus miembros $30.500 millones al cierre de 2010, pero más de 20.000 millones de la deuda era en rublos convertibles de la época de alianza con la antigua Unión Soviética, que Rusia reclamaba y que Cuba no reconocía.
Desde entonces a esta fecha Moscú y La Habana llegaron a un acuerdo en que la mayoría de la deuda fue condonada.
Además de Rusia, al menos Alemania ya ha negociado de manera independiente acuerdos bilaterales con Cuba sobre el pago de la deuda.
Estrategia cubana
La estrategia de Cuba apunta a lograr con EEUU un acuerdo similar, aunque posiblemente no tan generoso, como el obtenido con Rusia, y dejar pendiente los otros reclamos. El clima favorable, hacia negociar con Cuba, por parte de muchas empresas estadounidenses, es un favor que la favorece.
Quedaría entonces pendiente la cuestión que ha quedado fuera de las negociaciones: los reclamos sobre expropiaciones y confiscaciones a ciudadanos cubanos ahora nacionalizados estadounidenses.
El Programa de Reclamaciones Cubano, que autorizó a la FCSC a proceder con las reclamaciones de propiedades confiscadas a ciudadanos norteamericanos en otros países, creado por el Congreso de EEUU en 1964, establece que los reclamantes debían ser ciudadanos norteamericanos en el momento de la confiscación. Este es al que se refirió la delegación estadounidense en las conversaciones.
Mientras que la ley Helms-Burton de 1996 reconoce el derecho de los cubanoamericanos cuyas propiedades fueron confiscadas a reclamar compensación, también deja claro que el Gobierno estadounidense solo se encarga de las reclamaciones certificadas, o sea, las de ciudadanos norteamericanos en el momento de la confiscación. Las reclamaciones de cubanos que se naturalizaron después tienen que ser presentadas ante las cortes de manera individual y por cuenta del demandante.
Cuba tiene fondos congelados en EEUU, en gran medida originados por exportaciones del Gobierno de Cuba que pasan en algún punto por algún banco norteamericano como parte de alguna transacción, y son incautados. Estos fondos sumaban el año pasado $275 millones. Pero hasta el momento esos fondos no han sido utilizados en reclamaciones por confiscación de propiedades.
Precedentes
El Gobierno de EEUU ha logrado en el pasado llegar a acuerdos con países en una época hostiles, luego de una mejora de las relaciones diplomáticas, sobre el tema de las compensaciones económicas tras la expropiación de bienes.
Un ejemplo es el caso de China, respecto a las propiedades confiscadas ese país luego de octubre de 1949, cuando el Gobierno de la República Popular de China (PRC) llegó al poder. En1966 se puso en práctica el Programa de Reclamaciones de China.
El Departamento del Tesoro estableció un Fondo para reclamaciones de China, donde el Gobierno chino depositó un pago inicial de $30 millones en 1979 y $10,1 millones de 1980 a 1984. De un total inicial de más de $196 millones, el Gobierno chino consiguió un arreglo por $80,5 millones.
Entre 1979 y 1990 ocurrieron confiscaciones a ciudadanos estadounidenses en Nicaragua, durante el gobierno sandinista.
EEUU levantó algunas restricciones legales a Nicaragua después que el país centroamericano cumplió con la resolución de 30 reclamaciones de ciudadanos estadounidenses que estaban pendientes. Hasta 2005 EEUU tenía registrados un total de 3.166 reclamaciones de ciudadanos norteamericanos cuyas propiedades fueron confiscadas en Nicaragua.
Lo más probable que ocurra, en el caso de llegarse a un acuerdo entre Cuba y Estados Unidos, es que muchas de las reclamaciones sean saldadas por una fracción de su monto o a cambio de concesiones para hacer negocios en o con Cuba.

Cincuenta corporaciones, algunas aún activas, son dueñas de aproximadamente el 50 % total de las reclamaciones. Serán estas las que terminarán obteniendo algún pago o beneficio.
Imagen tomada de Meridianews, Fotografía Daniele Febei, bajo licencia de Creative Commons).