domingo, 10 de septiembre de 2023

Denuncian que un mayor del ejército ruso y una coronela de las fuerzas armadas de Cuba participaron en el reclutamiento de los mercenarios cubanos


El grupo de hackers conocidos como “Resistencia Cibernética”, que opera para el ejército ucraniano, dice que logró infiltrarse en la red de enrolamiento y consiguió las copias de los pasaportes de 189 jóvenes cubanos que fueron reclutados en La Habana para combatir en Ucrania, de acuerdo a lo publicado en infobae.
Se trata del grupo más numeroso que viajó a Moscú entre julio y agosto, pero no son los únicos, según infobae. Muchos más hicieron el mismo itinerario marcado por la red de reclutadores desde la invasión rusa de febrero de 2022. 
The Intercept, el medio digital que sirvió de plataforma para las filtraciones del analista de seguridad estadounidense Edward Snowden, tuvo la primicia esta semana e infobae recibió de los mismos hackers una copia de las carpetas con los pasaportes.
De acuerdo a los testimonios de algunos de los jóvenes reclutados que se difundieron en las redes sociales, fueron conectados en La Habana por una mujer cubana y un “traductor” ruso que les hicieron firmar un primer documento en ruso que los comprometía a combatir en Ucrania. 
Esa persona los conectó con “empleados” del gobierno cubano que les entregaron en pocos días su pasaporte, algo que no es habitual para cualquier cubano y es un trámite que puede tomar meses. 
También les entregó un pasaje de la aerolínea Aeroflot que tiene un vuelo que hace una ruta alternativa entre el aeropuerto Juan Gualberto Gómez de Varadero y el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú. Viajaron en grupos de entre 10 y 30 jóvenes por vuelo.
Desde Moscú, los mercenarios cubanos fueron enviados a Tula, una ciudad a 156 kilómetros al sur de Moscú, donde se encuentra la unidad más importante de las fuerzas aerotransportadas del ejército ruso. Allí los recibió el mayor Anton Valentinovich Perevozchikov quien les retuvo el pasaporte y les hizo firmar el contrato por dos períodos de seis meses. Las copias de esos pasaportes son las que fueron obtenidos por los hackers de Resistencia Cibernética. 
Entre los muchos detalles del hackeo de la bandeja de entrada del oficial ruso se encuentran intercambios de correos electrónicos con cuentas militares y con los traductores que tramitaron los pasaportes cubanos; imágenes de reuniones internas con oficiales uniformados de alto rango; y una hoja de cálculo Excel con casi un centenar de contactos de reclutamiento en cuatro de los cinco distritos militares oficiales de Rusia.
De acuerdo a fuentes de inteligencia ucranianas, toda esta red de reclutamiento fue coordinada por el gobierno ruso con la coronel del ejército cubano Mónica Milián Gómez, la actual agregada militar en Moscú e hija del fallecido general de división Roberto Milián Vega, que combatió en la revolución junto a Raúl Castro.
Los contratos prometen “un pago único en efectivo por valor de 195.000 rublos”, 1.979 dólares, a los cubanos que firmen para servir en la zona de la “operación militar especial” (el eufemismo del Kremlin para referirse a la invasión de Ucrania) y pagos mensuales de 204.000 rublos al mes, 2.071 dólares, dependiendo del rango, junto con varias prestaciones conyugales y familiares. Son el mismo tipo de contratos que les hacen firmar a los jóvenes de etnias y pueblos aislados, tanto de Rusia como de algunas ex repúblicas soviéticas.
Los contratos especifican que una vez finalizado los dos períodos de seis meses, si vuelven a firmar otro contrato similar, además de su sueldo los mercenarios podrían acceder a viviendas a expensas del Ministerio de Defensa de Rusia a través del sistema de acumulación y préstamos hipotecarios; una vivienda de servicio o compensación de alquiler; exámenes, tratamiento y rehabilitación gratuitos en instituciones médicas militares; un seguro de vida y salud a expensas del presupuesto federal; y el derecho a una pensión preferencial después de 20 años de servicio. También tienen incentivos y moratorias fiscales, así como plazas financiadas por el Estado para que sus hijos estudien en universidades rusas.
Un funcionario ucraniano con conocimiento del funcionamiento de la red de reclutamiento ruso-cubana aseguró a The Intercept que “evidentemente la gente de Putin está desesperada por conseguir mano de obra barata para evitar lanzar un nuevo reclutamiento obligatorio en Rusia”. Y agregó que “aparte de los salarios, el Gobierno ruso está obligado a proporcionar compensaciones adicionales en caso de lesiones o muerte de sus ciudadanos. Sin embargo, esta responsabilidad no se extiende a los ciudadanos cubanos. Cuando vienes aquí para obtener beneficios económicos, tu muerte es solo problema tuyo”.
Por su parte, Ucrania tiene una legión de voluntarios extranjeros con más de 20.000 combatientes provenientes de todo el mundo, unos 1.000 de varios países latinoamericanos que también reciben un salario similar al de cualquier otro soldado ucraniano de su mismo rango.
Respecto a las tropas combatientes a favor de Rusia, se sabe de la participación de soldados sirios y asesores militares iraníes, también batallones de serbios, así como combatientes entrenados en varios países africanos por los mercenarios del Grupo Wagner.

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