martes, 16 de enero de 2024

Temen una mayor inflación en Cuba


El anuncio de incrementos en las tarifas de servicios básicos y gasolina a partir de las próximas semanas cayó como un balde de agua de agua fría entres los cubanos y generó críticas entre los expertos, escribe Andrea Rodríguez de la Associated Press.
Los precios de los combustibles se incrementarán unas cinco veces, y el gas y la energía eléctrica un 25%, cifras que agregarían más presión sobre los sueldos, según los expertos.
Las tarifas nuevas comenzarán en febrero para el combustible y las de energía y gas licuado en marzo, informaron las autoridades.
“El salario de los trabajadores no alcanza ni para la canasta básica”, se quejó en declaraciones a The Associated Press la cubana Yanei Vázquez, una trabajadora estatal de 47 años. “Están llevando a que el pueblo haga una manifestación porque lo están llevando contra la pared. Yo soy muy fidelista (aludiendo a Fidel Castro) y estaba muy de acuerdo en la economía como la llevaba Fidel, pero él ya no está”.
El 2023 culminó en la isla sin que se pudiera despegar de una crisis que comenzó con la pandemia y un aumento de las sanciones de Estados Unidos presionando un cambio político, según las autoridades. Ello, dicen los analistas, afectó más la calidad de vida de todos los cubanos, con desabastecimiento, largas colas, deterioro de servicios públicos, cortes de luz —sobre todo en julio y agosto— e incremento de la migración.
“Cuando una cosa aumenta todo aumenta a su alrededor y los precios van a seguir aumentando y si la transportación te costaba ‘x’ ahora te va costar dos veces ‘x’”, estimó a la AP Eliecer Pérez, un joyero de 41 años.
En diciembre pasado el primer ministro Manuel Marrero había informado ante la Asamblea del Poder Popular sobre el plan de ajustes que se cernía para 2024, pero sin mencionar cantidades o fechas de aplicación de las medidas. Entonces ya había desatado la preocupación de muchos ciudadanos.
Precisamente en esa sesión parlamentaria, funcionarios dieron cuenta de que en 2023 el Producto Interno Bruto de Cuba se contrajo de entre 1% y 2%; y la inflación fue del 30% anual sin que los salarios lograran recuperar su poder adquisitivo, sobre todo, en el amplio sector estatal tras los incrementos de precios de 2021 y 2022.
El ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro, ha dicho que, por ejemplo, la gasolina premium —la que usan buena parte de los carros en la isla— pasará de costar 30 pesos cubanos a 156 pesos cubanos, cinco veces más. Igual comportamiento tendrán los combustibles de diferentes tipos y el diésel.
El precio cobra diferentes significados de acuerdo con la tasa de cambio que se use para su equivalencia en dólares, o sea si se multiplica por los 24 pesos —el cambio oficial— el litro costaría poco más de 6,00 dólares, pero por 120 pesos —la tasa que el propio Estado ofrece a los particulares cuando entregan efectivo— será 1,3 dólares.
Más aún si se toma monto de cambio en el mercado negro —el que realmente usan los cubanos cotidianamente— de 270 pesos por dólar, el costo para un litro de gasolina alcanzaría los 0,5 centavos de dólar.
Las nuevas tarifas de los combustibles irán acompañadas de la inauguración de 28 gasolineras que venderán directamente en dólares y con las que se busca apuntalar al turismo en la isla. Se mantendrá un precio preferencial de tipo mayorista para transportistas.
El gobierno señala que el incremento de las tarifas busca sacar adelante el golpeado presupuesto del Estado que —dijo— sufrió tanto las consecuencias de la caída productiva de la pandemia como las sanciones de Estados Unidos, con el fin de adecuarse a los precios internacionales.
Miguel Díaz-Canel rechazó que se trate de un paquete neoliberal, sino de una adecuación en el marco del embargo estadounidense. Y Raúl Castro respaldó las medidas.
Sin embargo, expertos relativizaron el argumento.
“Dos puntos de contexto: los precios internacionales del petróleo y el gas son hoy menores que hace un año, y el subsidio a la electricidad y el gas licuado usualmente ha sido de gran escala en Cuba”, escribió en su cuenta de X, antes Twitter, el economista cubano residente en el exterior Pedro Monreal, al tiempo en que advirtió sobre el impacto en el bolsillo de los ciudadanos.
“La inflación del mes de febrero en Cuba ‘promete’. Habrá un crecimiento de 428% en el precio minorista de la gasolina regular, con impacto en otros precios y tarifas. Hasta ahora el combustible no había sido un factor de incremento del índice de precios al consumidor”, planteó Monreal.

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