sábado, 19 de mayo de 2007

‘‘El debate continúa''


El escritor cubano Reynaldo González, uno de los promotores de la reciente discusión entre intelectuales y artistas sobre la política cultural de los años 70 en Cuba, afirmó que ''el debate no ha concluido'', durante la presentación del último número de la revista Casa de las Américas, informó la agencia Efe.
La presencia en la televisión estatal de tres funcionarios del llamado ''Quinquenio Gris'', Luis Pavón, Jorge Serguera y Armando Quesada provocó en enero pasado un activo debate por correo electrónico, entre un grupo de intelectuales cubanos que manifestaron su rechazo por la reaparición pública de estos tres perseguidores y censores y el temor por un retorno, aunque fuera de forma limitada, a los peores aspectos del periodo 1971-1976, especialmente la marginación a decenas de escritores y artistas por su condición homosexual y su supuesta falta de compromiso ideológico con la revolución.
La revista Casa de las Américas publica el texto de la conferencia El Quinquenio Gris: revisitando el término, leída por el escritor Ambrosio Fornet el 30 de enero último en la propia institución, durante la primera de una serie de reuniones en las que participaron centenares de artistas con las máximas autoridades culturales de la isla.
Luego de la conferencia de Fornet se han realizado otras, en el Salón de Actos del Instituto Superior de Arte: El Trinquenio Amargo y la ciudad distópica: autopsia de una utopía, por el arquitecto Mario Coyula, El Quinquenio Gris: testimonio de una lealtad, por el narrador y editor Eduardo Heras León, y Con tantos palos que te dio la vida: Poesía, censura y persistencia, por el narrador y ensayista Arturo Arango.
Todas estas conferencias forman parte del ciclo La política cultural del período revolucionario: memoria y reflexión, organizado por el Centro Teórico-Cultural Criterios, y han sido divulgadas posteriormente por internet.
Reynaldo González, Premio Nacional de Literatura 2003, dijo en la presentación que ''después de lo vivido y denunciado por Fornet y por muchos de nosotros, unos con más argumentadas razones, todos con firmeza, a la cultura cubana solo le queda por delante las rectificaciones, no detener la andadura hasta que estén al fiel las balanzas de la comprensión y de la unidad''.
''Lo señalé a tiempo, la cultura puede resultar dañada por decreto pero los decretos no sirven para restañar esas heridas porque siendo inferidas en el cuerpo de la inteligencia y de la sentimentalidad colectiva, actúan en un organismo que no es otro que la conciencia de una sociedad'', señaló.
En su opinión, el aprovechamiento de ''circunstancias contingentes y de prejuicios'' contra los que ''una sensata conducción cultural debió combatir y no alimentar, emponzoñaron la vida de los escritores y artistas cubanos, causaron un daño cuyas dimensiones mal calculadas reaparecen con dolida persistencia''.
''Con la que algunos llaman 'guerra de los emails' los intelectuales cubanos entramos en una saludable revisión de 'crímenes' culturales cometidos en la década de los setenta, al amparo de una equivocada conducción que dio rienda suelta a la discriminación, la intolerancia y la homofobia hasta crear un clima que dañó profundamente nuestra cultura'', remarcó.
Para González, ''esos daños, como es de suponer, agredieron también el prestigio de la revolución y pusieron en duda su humanismo que es su razón de existencia''.
''Las ramificaciones y consecuencias de aquellos ‘crímenes' -no asombre la palabra- tardan en curarse'', apuntó, pero al mismo tiempo indicó que "el debate no ha concluido, (...) no se le puede sofocar así''.
En declaraciones a la agencia Efe, González dijo que ''hay un antes y un después de la guerra de los emails''. Aunque sostiene que ''no son cambios espectaculares'', considera que en Cuba ''están cambiando mucho las cosas'' y que los debates continúan.
Ver el texto completo de las palabras de González en Cuaderno Mayor.
Fotografía: Biblioteca Nacional de Cuba. Foto de archivo (Associated Press)

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...