jueves, 18 de octubre de 2007

El nuevo macarthismo


El macarthismo tiene un nuevo protector: Emilio Ichikawa. La defensa del senador McCarthy por un exilado cubano no es nueva ni original. Opositores que en Cuba se habían manifestado en contra del régimen, como Luque Escalona, han manifestado su simpatía por el político. Oyentes de radio que salieron de la isla en los meses siguientes de la llegada de Fidel Castro al poder, por su vinculación con la dictadura de Fulgencio Batista o su afinidad política con la ultraderecha, se han expresado en igual sentido. Pero es quizá único el caso de un ex miembro de la academia cubana revolucionaria que ahora intente justificar la peor cacería de brujas contra los intelectuales, artistas y ciudadanos en general perpetrada en Estados Unidos. Ese ponerse de parte de un antiguo verdugo merece este comentario.
“He estado repasando los discursos del senador McCarthy; sus argumentos son básicamente defensivos, autoprotectores, como si hubiera contado con un comunismo irresponsable que le hubiera propiciado todos sus excesos”, escribe Ichikawa en El Nuevo Herald.
Con una justificación de este tipo, se puede cambiar fácilmente el nombre de McCarthy y colocar el de Francisco Franco, Augusto Pinochet y Adolfo Hitler.
Por lo demás, me pregunto a qué Ichikawa llama “comunismo irresponsable”. ¿Hay un “fascismo responsable”?
“El discurso de izquierda es fascinante, enrola valores como la justicia, la igualdad, la crítica a la explotación; tiende en sentido general al moralismo, por lo que es casi un estado natural de las sensibilidades latinas educadas bajo el imaginario del cristianismo. Por esta razón, el discurso de izquierda es abundante; hoy por hoy existe un plus de discurso izquierdizante. Yo diría más: un plus peligroso”, señala Ichikawa en otra parte de su artículo publicado en El Nuevo Herald, el miércoles 17 de octubre de 2007.
Llama la atención en este párrafo el referirse al discurso de izquierda en un sentido abstracto y no hablar de un renacimiento de ese discurso tras el fracaso de las ideas neoliberales. Si los izquierdistas apelan a la desigualdad, la justicia y la crítica a la explotación es porque estos problemas no han sido resueltos. Incluso luego que la noción de compromiso político quedó en entredicho, considerada como ejemplo de deshonestidad y estafa. Superada la etapa en que la cara oculta de muchos intelectuales de izquierda tradicionales, quienes gritaban las injusticias capitalistas mientras callaban los desmanes socialistas, se ha hecho evidente el error de considerar el ejemplo de lo equivocado de entonces en una sentencia de muerte a la denuncia de lo mal hecho. Si la izquierda tradicional estaba errada en criticar sólo la injusticia capitalista, la derecha igualmente tradicional desperdició la oportunidad limitándose a cantar loas a la riqueza que crea trabajo, la “libertad de mercado” y mostrar su beneplácito con los poderosos. Tan oportunistas fueron los intelectuales que se vendieron al “oro rojo” de Moscú como los otros que después se limitaron a bendecir a Wall Street.
Por otra parte, hay cierta ingenuidad —por no decir racismo— en hablar de “sensibilidades latinas educadas bajo el imaginario del cristianismo”. Es decir, que los hijos de Marx no son más que nietos latinos de San Francisco de Asís y las palomitas —casi indignos de un pensamiento más avanzado, desde el punto de vista conceptual, como Tomás Aquino o San Agustín—, preocupados por un moralismo que no se dice pero se concibe populista: las migajas de pan bien repartidas. Ingenuidad que, por otra parte, evidencia ignorancia al desconocer la tradición de izquierda británica, quizá la más poderosa, que poco tiene que ver con la tradición latina.
Ichikawa dice que el hombre no es un ser social, sino un “ser grupal”. Cualquiera con conocimientos elementales de sociología o psicología social sabe que no hay contradicción en los términos, que las instituciones y grupos, formales e informales, no son más que células dentro del tejido social y que los valores, opiniones y actitudes de cualquier individuo responden a un grado mayor o menor de integración social.
Rechazar el concepto de “valentía”, que él pone en entredicho y considera “irresponsable”, nos convertiría a todos en simples ovejas, seguidores sin replica de cualquier sistema social. Saltar y gritar en Cuba a favor del castrismo si el momento lo exige; ponernos de parte de los intereses de cualquier comunidad, ya sea en Miami o en Kosovo si las circunstancias lo indican. Vanagloria del oportunismo. Elogio de la vida inútil. Tirar la virtud por la borda.
Fotografía: una modelo presenta una creación elaborada con papel hecho a mano durante una exhibición en la Escuela de Trabajadores Sociales en La Habana, martes 16 de octubre de 2007 (Javier Galeano/AP).

24 comentarios:

Anónimo dijo...

yo nunca he dudado de la veracidad de los intelectuales serios que residen en cuba, cuando califican de mierda pura a ciertos elementos que se apearon del tren por conveniencia, o porque los agarraron entollados en un baño de coppelia.
el japonesito es uno de estos casos.
"sayonara sayonara me voy pa' japón", como cantaban fajardo y sus estrellas.

Anónimo dijo...

Si tuvieramos unos cuantos senadores estilo Mc Carthy, este pais no estuviera como esta, nada mas hay ver como la basura de Hollywood, como sus artistas defienden las causas indefendibles.

Anónimo dijo...

El macarthismo tiene un nuevo protector: Emilio Ichikawa..con eso no se nesecita decir mas'na

Anónimo dijo...

Si esas opiniones fueran libres y sinceras... Nadie se puede esconder, mira a "salcita" como opina,(por el manual )Mc Carthy es un extremista, pero es un nino de teta al lado de la maquinaria Goebbeliana que ustedes representan

Anónimo dijo...

El comentario del Échale Salsita es una vileza. Si bien es cierto que admitir el comentario nos permite apreciar la calaña del ilustre y velado personaje, el aspecto siniestro de su Coppeliana memoria no deja de repugnar, repugnar por lo fechado y eterno e idiótico de su rencor.
El debate que abre Armengol con Ichikawa es importante. En las décadas que se nos echan encima, las tendencias políticas de harán duras y extremas. La crisis ambiental (de feroz competencia por los recursos estratégicos y de sobrevivencia) nos puede llevar a un resurgimiento de las políticas totalizantes, del facismo y del comunismo. Valentía habremos (o habrán) de tener áquellos a quienes les toque vivir en ese futuro avecinante,
salud

EG

Anónimo dijo...

Tiene razon "Echale salsita"... el señorito "Ichi- Cagua" era de los que brincaban en Cuba al ritmo de "...el que no salte es yanqui..." y acá ya no sabe qué hacer para llamar la atención en un mercado tan competitivo como el de los medios.
Que se dedique mejor a la filosofía "pura" aunque lo escuchen tres gatos, en vez de hacer el ridículo hablando de lo que no sabe.
Bravo Armengol, por destapar otra olla podrida!!!

Anónimo dijo...

Estimado Armengol, tomarse en serio a esta altura a Ichikawa, resulta contraproducente para el bienestar neuronal. Recuerde dentro de los valores morales, la de Tartufo, y aquello de:"La hipocresía es el arte de amordazar la dignidad".

Anónimo dijo...

El suyo, señor, es el Macarthysmo a la inversa, la cacería de brujas a todo lo que represente los valores del liberalismo y la verdadera democracia y no ese engendro que ustedes, en la izquierda, quieren materializar. Cacería de brujas es la que llevan a cabo, por ejemplo, contra Rush Limbaugh, el lamentable líder del Senado Demócrata, Harry Read, y los senadores que firmaron una carta en la que se pedía censurar a un ciudadano particular, caso insólito, en los Estados Unidos. Por eso ataca usted al señor Ichikawa, cuando intenta un aproximación diferente al fenómeno del Macarthysmo, y como usted es ducho en la manipulación, lleva ya mucho tiempo demostrándolo, extrapola y saca de contexto para tergiversar. Ese discurso de izquierdas trasnochadas y caviar como a la que usted pertenece, es la que hace que, por ejemplo, las dictaduras de Cuba y Zimbabwe ocupen un sitio en el flamante Consejo de los Derechos Humanos y el Gorila Rojo amenace a la oposición boliviana con la intervención armada. Se le ve la oreja peluda, señor Armengol, se le ve.

Anónimo dijo...

armengol: mientras leas tan rígidamente las reflexiones de los otros, cogiendo el rábano por las hojas sin leer con sentido histórico y práctico, estamos fritos. Es cierto que los valores de la izquierda se asientan en las tradiciones cristianas, y eso es casi de perogrullo. Basta ver la exaltación de la pobreza como valor, el paternalismo con respecto a los inmigranes ilegales, la demagogia que disfraza la sed de poder, la descalificación de quienqiera que piense diferente. No creo que Ichikawa defienda a McCarthy, sencillamente está intentado comprender las causas de un proceso. Si lo borramos o lo descalificamos sin intentar comprenderlo -precisamente lo que haces cuando mencionas a Hitler o a Franco o a Pinochet-, nos dirigimos a repetir sus errores o las circunstancias que les dieron origen. Es tan fácil mencionar monstruos dejando fuera el hecho de que pueblos enteros les apoyaron, mucho más fácil que adentrarse en el fenómeno y tratar de comprenderlo para evitarlo...

Anónimo dijo...

El japones es de los pocos blogeros que escribe con sabrosura asiatica caribena, y elabora frases con sentidos mas alla del choteo por el choteo o la descalificacion barata,

es interesante como le pico a armengol , que se rasco rapidisimo, esa izquierda liberal que apoya dictaduras para ir a tomar havana club, fumar tabaco , disfrutar las playas, to say at least y vivir bien lejitos de esos lugares "liberales"

armengol como defiendes a castro ... ni una puya en tu replica al japones, bueno al menos tirios y troyanos pueden expresarse aca bien lejos de los paraisos liberales sin peligro de ir al combinado

Anónimo dijo...

No soy de la isla y algunas palabras se me escapan. ¿Qué significa ENTOLLADO? lo busqué en el diccionario y no aparece. Gracias.

Anónimo dijo...

Los egresados de las universidades cubanas y llegados relativamente con hace poco tiempo, practican un revisionismo alarmante.
Estan desconstruyendo la historia día a día.
Ya no se sabe que inventaran. Muchos nuevos manuales de historia y filosofía deben editar, para poder actualizarce uno.

Otros hablan horrores de las fechas patrióticas cubanas, nada sucedió , todo es mentira, la patria es un objeto de burla, la nacionalidad un billete, y así sucesivamente.
Patterson, Enrique,habla por TV de la discrimnicacion racial que hay en Cuba actualmente, a él lo desguazaron parece.Como hay que oir cosas...!
Ichikawa no es de los más recalcitrantes aunque a veces se le va la curva.El se mueve entre el negro y el blanco.

En resumen: todos ellos hablan bastante inmundicias y a lo que aspiran es a sobresalir haciéndose los excéntricos.
No le hago caso a ninguno.
Vender solo vender, es lo que quieren.

Anónimo dijo...

Ichikawa, como buen neokantiano, se cobija bajo aquella frase trascendente de Ortega y Gasset: Yo soy yo, y mi circunstancia. Atrapado por ese crucigrama existencial, su pensamiento ha ido sufriendo un proceso de traslación que lo lleva a expresar inconsistencias como las que tú comentas. Yo leí el artículo, con la misma ponderación conque abordo todo lo que él escribe y me pareció equivocado, aunque inteligente como siempre. Pienso que, en esta nueva etapa de su pensamiento, Ichikawa obra bajo la influencia de un "perspectivismo" neblinoso que le impide relacionar el hecho con la proyección. Y por supuesto, de la circunstancia que lo originó, fallando así en su análisis filosófico.

Si admitimos que, efectivamente, el expansionismo comunista había alcanzado niveles de penetración intelectual alarmantes, había que proceder con energía pero en el terreno de la discusión y no fusilando moralmente a escritores y artistas que actuaban al amparo de un estado de derecho elaborado, meticulosamente. por los redactores de la constitución norteamericana para protección del ciudadano, sus propiedades y sus opiniones. MacCarthy fue un demagogo con ambiciones presidenciales que encontró una causa extremista a la que apuntarse y lo hizo con relativo éxito, aunque efímero. Era la época. Pero los acusados no dejaron de trabajar en Hollywood por que continuaron su labor bajo seudónimo. Eran buenos en lo que hacían y la industria cinematográfica los necesitaba tanto que los acogió en un secreto a voces que era, en realidad, el desafío a las fuerzas negativas que pretendían "salvar" a Estados Unidos de un enemigo endógeno, cuyo armamento era las propias fallas del sistema.

Si repasamos el devenir histórico nos encontramos a McCarthy infamado por sus excesos y a sus víctimas recuperadas para el arte y la literatura. El oficio de inquisidor no suele acreditarse simpatías, a no ser que aparezca algún aprendiz de filósofo que quiera perpetuarse en sus errores conceptuales. Antes marxista y ahora filomaccarthysta, pero siempre condicionado por el vaivén de "sus circunstancias".

Como tú señalas, Armengol, son las barrigas vacías las que argumentan violentamente a la vista de la opulencia. Y mientras esas barrigas no satisfagan sus expectativas naturales continuará el conflicto. Los liberales desaprovecharon su "momentum" en América Latina y no sólo fueron desalojados de los gobiernos que habían ganado a fuerza de promesas e ilustración, sino que solidificaron a la crepuscular dictadura castrista, que hoy cuenta con menos adversarios reales en el panorama latinoamericano.

Sin embargo, el susto es menor por que parece ser que hay una aceptación generalizada de que en el centro está la democracia y que adoptar una escuela económica u otra no es más que un vaivén administrativo que algunos todavía insisten en llamar "izquierda" y "derecha". Si el respeto al centro democrático prevalece y los relevos gubernamentales provienen de procesos electorales no hay que preocuparse demasiado por que, a la larga, los ciudadanos aprenderán a respetar la Ley que ellos mismos se han dado y la influencia de estos desarrollos llegará a Cuba inexorablemente. Porque los pueblos siempre saben lo que les conviene.

Para terminar, te sugeriría que agregaras a Fidel Castro al manojo de déspotas que citas. El se lo merece.

Anónimo dijo...

Entollado significa, en buen cubano: Sodomizado. Recibir ofrenda de varón por el ano, como habría dicho Lezama.

Anónimo dijo...

"es interesante como le picó a armengol".

Es cierto, lo que le molesta al administrador de este blog es que, en el fondo, los buenos argumentos de Ichikawa clavan también, y muy bien, en la fétida imagen de Kasstro.

Anónimo dijo...

Alguien sabe por qué Ramiro Valdez escoltó a Chavez en Santa Clara? Algo fuera de esta discusión pero mucho más relevante al futuro inmediato que nos afecta.

Vecino de NF

Anónimo dijo...

anonimo de las 2:52 pm, todo esta gentuza lo que está buscando es limpiarse el churre que llevan encima despues de años de "el que no brinca es yanqui", como alguien menciona en este blog. toda esta gente que se aferra ahora a hablar mas mierda que perez roura y ninoska, tienen un pasado reciente aterrador: militantes comunistas, chivatones, agitadores contra el imperialismo, huele culos del regimen. y lo mismo los encuentras en las paginas de opiniones de el nuevo herald, que en el canal 22 con la regenerada sexual, que en el 41 con el dominicano anticastrista, que en este blog, donde son las voces mas estridentes de la causa de la libertad de cuba.
al leerlos los identificaras. son un elemento despreciable. al menos los batistianos se han mantenido fieles a fulgencio. pero estos apestosos han bailado en su vida donde mejor le toquen la musica, ya sea en la habana que en miami, con alguna que otra parada en firmas press de carlos alberto montaner.
de mi cuba les llegó este elemento.

Anónimo dijo...

La "olla podrida" que destapa Armengol con su manipulador articulo sobre el texto de Ichikawa tiene dos verduras muy conocidas y malolientes:
- la jauria de agentes que lanza sus dardos bajo las mas vulgares orientaciones de desinformacion y ofensas distribuidas desde las oficinas habaneras del Vedado

- y el metodo distorcionante de lo peor de la "academia" de izquierda: sacar ideas de contexto, llevar una afirmacion tangencial hasta absurdas consecuencias y categorizar filiaciones ya demonizadas o desacreditadas.

La segunda es la mas preocupante por su vestuario: se arropa con erudiciones de manuales sovieticos y se presenta con cierta coherencia interna partiendo de otro postulado totalitario: el lector de izquierda, que siempre es un lector complice, no se toma el trabajo de leer los textos aludidos.Simplemente, confia en la seriedad del que desinforma. Como en la Mesa Redonda.

Ni Ichikawa es mccarthista ni hay que recordarle la verdad de manuales de que el individuo es, entre otras cosas, un ser social. Eso esta claro en el articulo.

Quizas lo que mas preocupo a Armengol fue sentirse tangencialmente aludido:en su caso, como en el de muchos otros, queda pendiente la pregunta de que hacen en Miami si tanto aborrecen al Gobierno americano- al cual muchos de ellos brindaron lealtad al hacerse ciudadanos- y cual es el basamento ideologico de ese odio irracional al exilio historico que con sus errores y aciertos abrieron el camino de dignidad donde un cubano, quizas por primera vez, puede sertirse persona.Es decir, donde se le respetan los derechos.

Quizas la primera demanda para una "izquierda responsable" sea ajustarse a los hechos y las realidades y evitar que su ideologia- como falsa consciencia- ajuste el mundo a los estrechos limites de su fracasada utopia.

Cuando una persona tiene que vivir la frustracion del exilio- con todo lo que eso significa en el plano familiar, profesional y afectivo- y conoce de primera mano los excesos represivos del sistema cubano y las humillaciones peramnentes a que nos somete, es muy duro no pensar que a veces hace falta cierta radicalidad de derecha para darle un tapaboca a estos agentes que viven en democracia y defienden las dictaduras.Para ellos, la unica represion "legitima" es la de izquierda. No jodan, compadre.

Anónimo dijo...

Creo que le caso de Ichikawa es desgraciadamente otro caso mas de oportunismo politico en esta Cuba virtual que vivimos en Miami (existen otros que por iguales motivos optaron por defender al castrismo a pesar de haber venido huyendo de el), no me cabe en la cabeza que una persona informada e inteligente, como sin duda es lo es, haga una defensa al maccarthysmo honestamente; concuerdo con los que ven en esto solo una forma -- vergozosa por cierto -- de abrirse paso en algunos medios de la ciudad en que desgraciadamente hay que gritar a favor de las peores causas para tener derecho a un espacio.
No creo que la forma de luchar contra el castrismo sea justificando ni a McCarthy, ni a Batista, ni a Pinochet ni a Franco; creo mas bien que si bien Ichikawa se puede haber ganado el derecho con este comentario a participar una vez a la semana en la mesa redonda de radio mambi, ha perdido por completo la credibilidad que podia haber tenido mas alla de ese circulo, donde por demas no creo que le interesen, ni entiendan -- sino que le pregunten a Juan Amadol -- los analisis de un filosofo.
Jesus

Anónimo dijo...

El señor Ichikawa es cubano y encuentro de mal gusto que se refieran a él como japonés. Vayan al meollo y dejen la cuestión del origen de su apellido a otro lado.

Anónimo dijo...

El anonimo de las 12.24 da una amplia explicacion de sus ideas democraticas y su fidelidad a este pais -- es un poco dificl querer ser fiel a este pais y tener ideas dictatoriales --, pero al final termina diciendo lo que en realidad piensa, que quisiera una dictadura de derecha.
Jesus

Anónimo dijo...

Es simpatico como muchos insisten en convertir los problemas(o dificultades)del cubano en conflictos internacionales.MAS curioso aun es ver(o leer) algunos
exigiendo respeto al gobierno de este pais cuando ha sido ese gobierno el que se ha desprestigiado por voluntad propia
no solo aca ,en el mundo entero.
Compartamos respeto por nuestra tierra,sus fechas,su bandera,su
identidad y tratemos de hacer por
esta tierra,a la que estamos agradecidos,lo que no supimos
hacer por la nuestra:mejorar su democracia cada dia,expresando res-
peto por la voluntad ajena siempre
que con su actuar no perjudique a otros.Senalando sus errores para
superarlos no para destruirla.
De esa manera Mc Carthy,Hitler,Pinochet,etc se pueden ir para la casa del carajo.

PEPITO

Anónimo dijo...

Al Anónimo de las 12.24 pm le aclaro que el juramento de ciudadanía es a los Estados Unidos de América y no a su Gobierno. Juramos defender al país y a sus instituciones pero no fidelidad al Gobierno. Se puede traicionar al Gobierno cambiando de partido pero no a la Nación, trasfiriendo la Lealtad debida a otro país. Son los regímenes totalitarios los que asimilan al Gobierno y a la Nación como entidades biunívocas.

Por otra parte, el aborrecimiento de un Gobierno nacional no implica incomodidad con el sistema social. La inconformidad de un ciudadano con el Gobierno es un derecho inalienable. Precisamente el uso de ese derecho es la mejor ratificación de aquella frase de Churchill: LA DEMOCRACIA ES EL PEOR DE TODOS LOS SISTEMAS POLITICOS..., EXCEPTUANDO LOS DEMAS.

Anónimo dijo...

....el anonimo de las 12:24 pm nos conduce paso a paso y con una solidez intelectual exquisita por el tragico camino plagado de afrentas que la izquierda a infligido e inflige a diario, hasta el final cuando se le sale "la veta" y nos dice que...."es muy duro no pensar que a veces hace falta cierta radicalidad de derecha para darle un tapaboca a estos agentes que viven en democracia y defienden las dictaduras".... Y nos demuestra que muchos entre nossotros solo desean cambiar al intolerante de turno en La Habana o Miami por otro que sea de su gusto. Estos son los que se merecen las patadas que les dieron alla en la isla y las que les dan aca en cuanto salen del condado Dade, son los democratas de conveniencia, los que consideran dictadores solo a Fidel y Stalin pero piensan que Franco y Pinochet eran males necesarios que tuvieron milagrosos efectos en las economias de sus queridos paises, solo ovejitas descarriadas a las que en el peor de los casos se les fue un poquito la mano.
McCarthy fue tan HP como cualquier Secretario regional del PC de cualquier republica sovietica y es junto con Edgar Hoover una bofetada que aun le duele a la democracia norteamericana.

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