viernes, 13 de febrero de 2009

Cuerpos Divinos


La novela inédita de Guillermo Cabrera Infante, que aparece mencionada en una información de la agencia Efe, en la edición de hoy de El Nuevo Herald se llama Cuerpos Divinos, no Cuerpos y Vino. La errata es tan burda, que no creo que ni siquiera sirva para un chiste, de los que le gustaba hacer al fallecido escritor cubano.
Fotografía: Guillermo Cabrera Infante en Gibara, Oriente, durante la luna de miel con su primera esposa, Marta Calvo, en 1953.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo cierto es que el error parece una mala parodia de los maniáticos juegos de palabras de GCI. Por otra parte, lo que dice la viuda sobre tener que leer las obras cubiertas de papel para escapar represalias no es cierto. Muchas veces he leído mi ejemplar de La Habana Para un Infante Difunto en el Parque Central, en alta voz, junto a la peña beisbolera, muy cerca de donde se tomó la foto del fotógrafo que aparece en la portada de la primera edición que poseo y que he llevado a Cuba en muchas ocasiones. También he leído en alta voz en la terraza del Nacional y en otros lugares menos selectos (como el Burgi de Linea) pasajes en contra de Fidel de Mea Cuba. La censura literaria Cubana de hoy día no es ambiental, es estrictamente editorial y muy selectiva y estratégica. Yo diría que aparte de los ataques directos a Castro, la obra de GCI carece de valor incendiario en La Habana y cualquier parte de Cuba. Abel Prieto la debería de publicar íntegra.

EG

Anónimo dijo...

Débese añadir que la hija de Abel escribió su tesis universitaria sobre GCI y en especial sobre La Habana Para un Infante Difunto (por cierto que las mayúsculas del título son obra del autor, en gesto ortográfico bilingüe); y es que su genio lo emparentaba con Thomas De Quincey. Creo que no hay mejor homenaje al artífice GCI que leer en voz alta la prosa de Suspiria de Profundis.

eg

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