martes, 19 de enero de 2010

Una noche de pena y vergüenza


Scott Brown, un poco conocido senador estatal republicano acaba de ganar el asiento que por décadas perteneció a Edward M. Kennedy, y con esta victoria pudiera conseguir echar abajo lo que siempre fue el sueño del legislador demócrata por Massachusetts: un plan de salud amplio para la mayoría de los norteamericanos.
Para quienes por mucho tiempo han compartido ese ideal del Kennedy, es una noche de pena y vergüenza
Por un margen decisivo, Brown derrotó a Martha Coakley, la demócrata fiscal general del estado, quien hasta hace un mes era la favorita para ganar. Con el 84 por ciento de los votos contados, Brown tenía el 52 porciento de los votos, mientras Coakley’s había recibido el 47 por ciento.
Las elecciones se consideraron una especie de consulta sobre el desempeño de Obama durante su primer año de gobierno. Hoy se puede decir que el presidente de Estados Unidos ha sufrido una fuerte derrota.
Esto no es más que el anticipo de los graves problemas políticos que si no define mejor su rumbo podría enfrentar el partido gobernante a finales de este año, cuando se realizan elecciones nacionales para renovar la Cámara de Representantes, el Senado y los gobiernos estatales.
Con el triunfo de Brown, se pierte el 60mo voto necesario para que los demócratas puedan salvar su ley de reforma de salud y el resto de la agenda de Obama.
A partir de ahora, los republicanos van a emplear todas las tácticas dilatorias posibles para bloquear las prioridades del mandatario.
Estas elecciones convirtieron a Massachusetts, otrora un bastión fiable de los demócratas, en un estado de intensa lucha política. A un día del primer aniversario de la juramentación de Obama los comicios se realizaron en un marco de animosidad y
resentimiento de los votantes por el persistente desempleo, el rescate a las grandes empresas, los crecientes déficit presupuestarios federales y las disputas partidistas alrededor de la reforma de salud.
Aunque no figuró en las papeletas, Obama sí estuvo en la mente de muchos votantes.
Fotografía: simpatizantes de Scott Brown reaccionan a la victoria de su candidato (Charles Krupa/AP).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios mio! Esto empieza a ponerse malo otra vez, con estos republicanos fundamentalistas.

Second, otra vez.

Pepito dijo...

Comparto tu punto,AA.Por un lado pienso que el resultado del trabajo del presidente hasta la fecha ha inclinado la balanza en sentido contrario,sin embargo sus resultados no pueden ser mejor mientras continue coqueteando(o como expresate antes,practicando el conservadurismo)con sus adversarios.Espero,por el bien de EEUU y del mundo,que esto le sirva de leccion e interiorice que su agenda(la que promulgo en la etapa eleccionaria)es una necesidad impostergable del pueblo que lo eligio.

Anónimo dijo...

bueno por un lado obama ha hecho poco,por otro quien vota contra el mismo esta firmando un certificado de burro

Anónimo dijo...

La victoria de Scott Brown dice algo de las opiniones de la gente americana. Claramente, la mayoría de la gente no está de acuerdo con el propuesto de la reforma de salud de los demócratas. No quiere que Obama y su administración hagan cumplir su propuesto. El asiento que fue necesario para aprobar el propuesto por los demócrata (que también ha sido demócrata por más de cuarenta años en el estado más demócrata) en el Senado ya no pertenece a un demócrata. Obama fue a visitar a Martha Coakley el día antes de la elección en Massachusettes. Pensó que su popularidad la ayudaría ganar la elección. Al contrario, ella perdió la elección. Pienso que esta derrota perjudica Obama. Debe darse cuenta de que la gente está tratando de decirle de su papel como el Presidente. Si Obama todavía quiere ser el Presidente por cuatro años más después de su primer término, debe escuchar a la gente que votaron por él más.

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