martes, 5 de octubre de 2010

La última barricada


Aunque Miami va a reaccionar con su característica política de avestruz hacia una nueva excarcelación de prisioneros políticos, por parte del gobierno de La Habana, el efecto propagandístico del hecho será muy difícil de pasar por alto en otros lugares.
No es simplemente el hecho de que La Habana parece estar dispuesta a liberar incluso a acusados de terrorismo (bajo los patrones establecidos por el gobierno de la isla). Lo más importante es que a medida que comienzan a filtrarse detalles, se conoce que los que están en el inside de lo que ocurre en Cuba no viven en Miami.
Lo que le queda a las organizaciones políticas de esta ciudad es refugiarse en el pataleo cotidiano o seguir apostando al papel de factores de obstáculo a cualquier negociación, poco importa que en juego esté el destino de personas que se encuentran encarceladas en difíciles condiciones.
Pero en este sentido, en los últimos meses ha ido estableciéndose que sólo el Directorio Democrático Cubano cuenta con los recursos necesarios para jugar ese rol. Las otras organizaciones, o se quedan cortas o sirven apenas para que unas cuantas señoras burguesas exhiban sus collares en Europa, y sus acólitas pobres se conformen con mostrar algunas fantasías. Tal es el caso de Mar por Cuba.
Que Orlando Gutiérrez y algún que otro socio de ocasión tengan como portavoces a El Nuevo Herald y Diario de Cuba tampoco es sorpresa, pero pocos en Miami, para no decir nada de quienes viven en otras partes, se creen el cuento de que los comunicados de esta organización, y las supuestas noticias que ofrecen, tienen como objetivo el avance de la democracia en Cuba sino el mantenimiento de una billeteras llenas o al menos sin vaciar por completo. Y esto es válido tanto para quienes producen las ´´noticias´´ como para los otros que las reproducen.
En esta última barricada se atrincheran los desplazados de hoy y los resentidos de ayer y mañana.
Fotografía: Orlando Gutiérrez del Directorio Democrático Cubano.

3 comentarios:

El Habanero dijo...

Totalmente de acuerdo Miami debe cambiar y ponerse a ritmo pero aca ese tono es rechazado por tantos extremistas que extremadamente llenan mas y mas sus propios bolsillos

Anónimo dijo...

No son liberaciones, son deportaciones a España. Y los que van a liberar, tampoco. Son "licencias extrapenales".

No hay que ser cubanólogo ni profesor del FIU. Basta con leer las noticias y estar enterado de lo que pasa. Que el inmenso odio que usted le tiene a la propia ciudad donde vive no le ciegue.

Anónimo dijo...

Parece que humberto moreno es de los "choferes"que gustan manejar(escribir)bajo los efectos del alcohol.

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