miércoles, 17 de julio de 2019

A pocos metros de EEUU crece una nueva Habana en México, sostenida con la desesperación de los cubanos


Nadie sabe a ciencia cierta por qué han llegado aquí, a una ciudad que todavía conserva en la memoria colectiva su fama terrible de feminicidios y violencia.
“Es algo que nos ha sorprendido a todos: la ciudad no era una de las rutas migratorias tradicionales para ellos y ahora, Juárez se ha llenado de cubanos”, comenta a BBC MundoEnrique Valenzuela, director del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo).
Una Cuba en tránsito
Del total de migrantes que han pasado o que aún esperan en Ciudad Juárez, un 85% son cubanos.
Y, como en la capital cubana, muchos de los que la habitan no quisieran estar allí, sino un poco más al norte.
Sin más remedio que la resignación y la espera, a pocos kilómetros del destino de sus sueños, muchos cubanos han comenzado a transformar la ciudad con el peso de sus costumbres.
Entre los anuncios de cambio de dólares, los letreros de las farmacias y los espacios con nombres de rancheras y corridos comienzan a aparecer otros que ofrecen “auténtica comida cubana”.
En los menús de los restaurantes, los “moros con cristianos”, el congrí y las chuletas de cerdo asadas comienzan a desplazar a los tradicionales tacos y quesadillas.
“Los cubanos están cambiando esta ciudad. Han llegado mucho y por eso hemos tenido que cambiar las platos de nuestros restaurantes, porque ellos extrañan mucho su comida”, cuenta aBBC MundoCristina Ibarra, dueña de Little Habana, el primer local que abrió en Juárez con comida típica de la isla.
Hay también salones cubanos, matinées para cubanos, hoteles para cubanos… E incluso albergues donde solo permiten quedarse a los naturales de la isla, porque, según cuentan, no les gusta compartir espacio con el resto de los migrantes centroamericanos, según un reportaje de Lioman Lima para la BBC.
Y como saben que la estancia en la ciudad se puede multiplicar por meses, muchos han optado por comenzar a trabajar en el sector informal y, ahora, es fácil encontrarlos en restaurantes, comercios o puestos callejeros, vendiendo desde jugos naturales hasta cigarrillos o caramelos.
Han creado incluso canales informales de comunicación: un grupo de WhatsApp que los mantiene al tanto de los últimos acontecimientos y es el espacio también para compartir chismes, rumores y noticias.
Pero con la llegada masiva de cubanos y otros migrantes, la ciudad también ha comenzado a mostrar su lado más oscuro.
Expertos y activistas aseguran que, aunque el fenómeno de las extorsiones y secuestros forman parte del fenómeno migratorio en Latinoamérica, en los últimos tiempos, el caso de los cubanos cobra una dimensión especial.
“Los migrantes cubanos muestran características demográficas diferentes a las del resto de los centroamericanos, que de alguna forma los hace más proclives a este tipo de situaciones”, explica a BBC MundoAriel Ruiz, investigador del Migration Policy Institute, un think tankcon sede en Washington.
De acuerdo con el analista, los cubanos generalmente tienen familiares en Estados Unidos, por lo que cuentan con más recursos económicos que los que provienen de otros países, lo que puede llamar la atención de grupos criminales.
“Los centroamericanos tienden a ser menos visibles, no quieren llamar mucho la atención. Los cubanos, en cambio, se hacen más visibles, entienden más del proceso legal y por eso también denuncian este tipo de crímenes que quizás los centroamericanos también sufren, pero tienen miedo de contar”, afirma.
Desde enero de 2017 los cubanos perdieron los privilegios que les daba la medida de “pies secos/pies mojados”, que les garantizaba la permanencia legal en EEUU si pisaban suelo estadounidense.
De acuerdo con Ruiz, esta es la primera vez desde el final de la medida en que vuelven a intentar salir de forma tan numerosa de Cuba a través de México.
Al fenómeno se le suma que la situación económica en la isla se ha agravado en los últimos meses.
Cientos de cubanos que intentan llegar a EEUU viven desde hace meses en un limbo migratorio en México, que para muchos ha terminado con su deportación.
Según cifras oficiales, en lo que va de año, más de 500 cubanos fueron detenidos en México y retornados a su país de origen, una cifra tres veces mayor a la reportada durante todo 2018.
Es, al decir de expertos consultados por BBC Mundo, la mayor oleada migratoria de cubanos desde que Barack Obama derogara a inicios de 2017 la medida de “pies secos/pies mojados”, que garantizaba a los residentes de la isla asilo político en los puestos fronterizos de EEUU.
Pero incluso cuando la norma estaba vigente, como en 2015, de los casi 5.000 cubanos que se presentaron ante las autoridades migratorias mexicanas solo 243 fueron devueltos a la isla.
En un comunicado enviado a BBC Mundo, el Instituto Nacional de Migración (INM) consideró que el aumento en las deportaciones reportadas en los últimos meses responde “al incremento en el flujo irregular de personas de nacionalidad cubana”  que llegan a México.
El gobierno de Cuba, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente al respecto.
Por años, La Habana acusó a medida de “pies secos/pies mojados”, y a los beneficios que daba a los cubanos que tocaban suelo de EEUU, de ser el principal motivo para las sucesivas oleadas migratorias que ha sufrido la isla.
Ahora, las autoridades llaman a “una emigración regular, ordenada y segura” y presenta a la mayoría de los deportados como “víctimas de los grupos criminales vinculados al tráfico humano en la región”.
¿Cuándo empezaron las deportaciones?
Según explica aBBC Mundo Rachel Schmidtke, experta en temas de migración del Wilson Center, las deportaciones de migrantes indocumentados han sido una práctica “consistente” e “ininterrumpida” de México desde que el gobierno de Enrique Peña Nieto implementó el Programa Frontera Sur en 2014, que fue visto por sus críticos como una “cacería de migrantes”.
Sin embargo, aunque los cubanos eran parte de los cientos de indocumentados que llegaban cada día al país, el gobierno de la isla se negó por años a recibirlos de vuelta.
De ahí que las autoridades migratorias mexicanas les expidieran en muchos casos un permiso que les permitía cruzar legalmente hasta la frontera de EEUU o hicieran de la vista gorda con ellos.
La situación cambió desde mayo de 2016, cuando entró en vigencia un memorando de entendimiento entre los dos países en el que La Habana se comprometía a recibir de vuelta a sus ciudadanos con una situación migratoria irregular en México.
Desde entonces, el gobierno mexicano opta por detener en “estaciones migratorias” a los cubanos que llegan sin visa al país, como a muchos otros inmigrantes indocumentados.
En ellas esperan un par de semanas hasta que la embajada o los consulados de la isla los reconozcan como sus ciudadanos.
Si esto ocurre, son enviados a la isla, un proceso que el INM llama “retorno asistido”.
Ya en 2016, según cifras oficiales, de los alrededor de 4.000 cubanos que se presentaron en distintos puestos fronterizos, fueron retornados unos 3.617.
En 2017, cuando se derogó la ley que les daba beneficios en EEUU, la cifra de devueltos se redujo drásticamente a 608, mientras el año pasado apenas llegó los 156.
¿Por qué AMLO optó por más deportaciones de cubanos?
Rodolfo Cruz Piñeiro, experto en temas de migración de El Colegio de la Frontera considera que el aumento en las deportaciones de cubanos debe entenderse como parte de un fenómeno más complejo, asociado con el creciente número de migrantes que llegaron a México tras las caravanas de octubre de 2018.
“López Obrador comenzó su gobierno en diciembre de 2018 y su discurso fue tener una política basada en los derechos humanos de los migrantes, abrirles las puertas a estas personas que tenían problemas en sus lugares de origen”, explica a BBC Mundo.
Como parte de esta política, comenta, a partir de enero las autoridades mexicanas entregaban con cierta facilidad una especie de visas por “razones humanitarias” en la frontera sur del país, que permitía a los migrantes transitar por territorio mexicano o incluso permanecer en él por un periodo determinado de tiempo.
“Esta situación y ese mensaje de respeto a los migrantes lo que hizo fue generar expectativas en muchos países sobre la posibilidad que tendrían de emigrar hacia Estados Unidos a través de México y comenzaron a llegar personas de todos lados, no solo cubanos, sino de países que no formaban parte de los patrones migratorios tradicionales como el Congo o Bangladesh”, comenta Cruz Piñero.
Sin embargo, en febrero, las autoridades dejaron de emitir los permisos de forma súbita.
Un mes después, la Secretaría de Gobernación anunció un “plan de contención” ante el elevado número de migrantes que llegaban a la frontera sur.
¿A qué obedeció ese cambio abrupto?
Según Schmidtke, una serie de factores conllevaron al gobierno de AMLO a dar un giro solapado en su “mensaje humanitario” hacia los migrantes.
“Por una parte, ante el creciente número de personas que llegaba, quedó claro que las capacidades de México para recibirlas ya estaban al límite y por otra parte, estuvieron las fuertes presiones del gobierno de Estados Unidos”, afirma.
En los últimos meses, las autoridades de México reconocieron que muchas de las “estaciones migratorias” en el sur del país estaban desbordadas en su capacidad, lo que conllevó a disímiles denuncias sobre las condiciones humanitarias de estos centros.
Mientras, el presidente Donald Trump lanzó varios tuits en los exigía al gobierno mexicano contener el flujo de migrantes y amenazó incluso con cerrar la frontera sur si México no actuaba.
“Yo creo que ese fue el factor fundamental: existieron presiones muy fuertes por parte del gobierno de Trump para que México parara ese flujo irregular y a partir de entonces, comenzaron a darse cambios en esa supuesta apertura hacia los migrantes”, comenta Piñeiro Cruz.
¿Qué pasó con los cubanos?
El cubano Raudel González —que llegó a México en marzo pasado y ahora teme que la odisea que lo llevó a cruzar siete países pueda terminar donde mismo comenzó: en un avión en La Habana— asegura que muchos, como él, decidieron lanzarse tras rumores de que EEUU estaba dando asilo nuevamente a cubanos y al escuchar sobre el tema de las caravanas y las “visas humanitarias” para cruzar México.
“La situación en Cuba cada vez está más difícil y uno arriesgaría hasta la vida, lo que sea, con tal de salir de allí”, afirma.
Algunos expertos calculan que hay más de 2.000 cubanos varados en México.
La oficina de regulación migratoria de Tapachula dejó de emitir en febrero las tarjetas que permitían el paso y muchos de los que se presentaban ante las autoridades eran enviados a centros migratorios para, en muchos casos, ser deportados.
Desde entonces, los nacionales de la isla han protagonizado diversos intentos de escape de los centros migratorios que han ocupado titulares en medios mexicanos.
Y si en enero solo fueron devueltos siete cubanos y solo 1 febrero, ya para marzo el 
Los cubanos aspiran a llegar a la frontera de México con Estados Unidos.
Finalmente, la oficina reabrió, pero las autoridades migratorias aclararon en un comunicado que los cubanos, según las leyes mexicanas, no son elegibles para obtener el permiso que les permita cruzar México.
Datos ofrecidos por el INM a BBC Mundo indican, sin embargo, que de las casi 1.500 personas que se presentaron ante la oficina tras su reapertura, para solicitar la regulación de su paso por México, un 70% era cubanos.
¿Por qué están llegando más cubanos a México?
Los expertos consultados por BBC Mundocoinciden que durante los últimos meses tres factores han influido para contribuir a la “crisis migratoria” que viven cientos de cubanos en México.
Desde hace casi dos años, el gobierno de Trump cerró el consulado de EEUU en La Habana y suspendió el programa de reunificación familiar, que beneficiaría a 30.000 cubanos, lo que ha llevado a muchos a optar por una vía “alternativa”.
Con la crisis en Venezuela, las condiciones económicas de Cuba han empeorado, lo que ha llevado a muchos cubanos a buscar una salida desesperada de la isla.
Algunos países centroamericanos, como Panamá o Nicaragua, han ofrecido ciertas facilidades de visas a los cubanos, lo que, al decir de los expertos, ha convertido a estos países en un trampolín hacia EEUU.
Sin embargo, Willie Allen, un abogado de migración que ha atendido por décadas a cubanos que tramitan sus solicitudes de asilo en EEUU, cree que las propias políticas hacia la migración del presidente de Estados Unidos han colocado a México “entre la espada y la pared” y lo han llevado a optar por las deportaciones como un mensaje simbólico para frenar la llegada de cubanos.
“La política de Trump ha incrementado los problemas en la frontera y los ha convertido en una crisis mucho más grande de lo que debería ser”, sostiene.

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