sábado, 14 de septiembre de 2019

Kozak es todo lo contrario de Bolton: eficiente y discreto


La designación de Michael Kozak como nuevo jefe interino de la diplomacia estadounidense hacia América Latina es un giro de 180 grados —pero en imagen y ejecución, no en objetivos— en lo que atañe al papel que hasta su despido estuvo realizando John Bolton respecto a Venezuela y Cuba.
Donde Bolton se resume en aspaviento, Kozak se destaca por la discreción. El primero nunca ha logrado algo que se ha propuesto o a lo que lo han destinado, el segundo tiene una hoja de servicio con méritos notables. Bolton alardea, Kozak actúa.
El Departamento de Estado anunció el jueves que Kozak asumirá la responsabilidad del departamento del Hemisferio Occidental un mes después de que Kimberly Breier renunció.
El despido de Bolton y el comentario del presidente Donald Trump, en que especificó que existieron fuertes desacuerdos sobre Irán, Afganistán y otros desafíos globales que enfrenta Estados Unidos, llevaron a algunos a pensar en la posibilidad de al menos un alivio en la presión que la Casa Blanca ejerce sobre los gobiernos de Cuba y Venezuela.
Con Kozak, esa posibilidad queda desechada, en cuanto a disminución del interés en la zona y un alivio en la presión, pero al mismo tiempo crece el potencial de la búsqueda de una salida, mediante una negociación, para solucionar la crisis. 
Kozak ha sido diputado de Elliott Abrams, el enviado especial de EEUU en la atención a la crisis venezolana, y desempeñó un importante papel en la configuración de la política estadounidense hacia la zona llevada a cabo este año.
Por su parte, José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, dijo que a lo largo de su larga carrera, centrada principalmente en América Latina, Kozak se ha ganado una reputación como pensador estratégico y ejecutor  enérgico, según la AP.
“Forma parte de ese raro grupo de diplomáticos estadounidenses que están plenamente conscientes del singular poder de EEUU, y que conocen la responsabilidad de usar esa pujanza para promover la democracia y los derechos humanos”, dijo Vivanco. “Esa ha sido su forma de pensar durante décadas”, agregó, de acuerdo a la AP.
El jueves, Trump tuiteó: “Mis puntos de vista sobre Venezuela, y especialmente sobre Cuba, eran mucho más fuertes que los de John Bolton. ¡Me estaba reteniendo!”.
El comentario de Trump se produjo un día después de que los ministros de Asuntos Exteriores de los 19 países del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca fueron convocados para reunirse a finales de este mes para evaluar las opciones para responder a la crisis de Venezuela.
El tratado enumera la acción militar como una de las opciones disponibles si se amenaza la paz del hemisferio, pero EEUU ha dicho que el objetivo de la reunión será abordar la crisis desde un nuevo marco y no una intervención militar.
Kozak fue el jefe de la misión de EEUU en La Habana entre 1996 y 1999. También desempeñó un papel clave en los esfuerzos diplomáticos para sacar del poder al general Manuel Noriega en Panamá.
El centro del poder en Cuba conoce bien a Kozak (quien incluso en una ocasión se reunió en secreto con Ricardo Alarcón). Pero el diplomático estadounidense también conoce al régimen cubano.

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