domingo, 2 de agosto de 2020

¿Cuál de las tres?


Tres son las más fuertes candidatas a formar parte de la boleta demócrata como el vicepresidente nominado por Biden: Kamala Harris, Val Demings y Susan Rice.
Aunque la senadora Harris parece la candidata ideal, tengo dudas de que Biden la elija. Aquí entran a jugar las personalidades de ambos y el hecho de que el exvicepresidente no debe sentirse muy complacido a incluir en el ticket a alguien que, desde el primer día en la Casa Blanca, inicie sus pasos para una posible elección futura a la presidencia.
La representante Demings cuenta a su favor con el hecho de haber sido jefe del departamento de policía de Orlando antes de ser elegida a la Cámara y el potencial de ayudar a ganar el estado de Florida (Harris también tiene experiencia en el terreno legal). Sin embargo, no resulta decisivo el nombramiento de un vice para ganar un estado. De hecho, por lo general el votante se fija en quien encabeza la boleta y no el segundo nombre, aunque debido a las características de Biden y de este año electoral, ello puede cambiar.
En cuanto a experiencia en el campo internacional participación en las administraciones de Clinton y Obama, Rice es la candidata con mayor puntaje. Aunque su nominación les serviría a los republicanos para volver al tema de Benghazi y avivaría el siempre presente conflicto ideológico sobre la posición de Estados Unidos con respecto a Israel e Irán. Quizá sería la nominada con mayores posibilidades de ofrecer ”municiones” a trumpistas y republicanos en la contienda ideológica. Rice cuenta además con simpatía de Obama y las suficientes credenciales “liberales” para atraer a los votantes más progresistas. Tendría el apoyo de buena parte de la comunidad LGBT, ecologistas y partidarios de una posición más negociadora de EEUU en el terreno internacional y menos belicistas. Más de cooperación y menos de aislamiento.
De las tres, creo que es la más capacitada, aunque quizá Biden mire más a la situación nacional, se decida por Demings y deje todo el tema de política internacional a decidirlo en base a su propia experiencia y conocimiento. Si un candidato presidencial busca en su compañero de boleto lo que él carece o tiene en falta, no necesita tanto a Rice y sí a Demings para contar con el voto de los electores de la raza negra de manera decisiva.
Solo que —¿lo olvidaba?—, yo no soy Biden.
De izquierda a derecha; Kamala Harris, Val Demings, Susan Rice.

No hay comentarios:

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...